Terapia para olvidar a una ex pareja

Es normal para toda niña soñar con la vida perfecta, semejante a un cuento de hadas, en la que algún lindo día se han de casar con un príncipe azul y ser felices para siempre, pero a medida que crecemos y adquirimos madurez emocional nos damos cuenta que en la vida real esto no suele ser así, por lo que tanto a las damas como a los caballeros nos podría tocar vivir rupturas amorosas, conllevando importantes traumas que se pueden convertir en limitantes para nuestro normal desenvolvimiento y que tal como lo he comprobado pueden ser superados con terapias especializadas para ayudarte a olvidar a una ex pareja.

A pesar de que has venido hasta aquí para tratar de olvidar, debes estar completamente segura o seguro que la relación ha llegado a su fin. Existen los altos en los que la felicidad es plena y están los bajos en los que ese clímax se compromete y puede desaparecer, lo sabemos perfectamente, por eso siempre recomendamos un voto salvado antes del fin que conocemos en todo el mundo como terapia de pareja, antes de continuar hablando de este tema que tanto nos preocupa.

Terapias de pareja

Como terapeuta he tenido la oportunidad de ayudar a muchas parejas jóvenes a superar crisis matrimoniales propias del período inicial de adaptación que suele durar un año, en ese momento las personas comienzan a conocerse tal cual son viviendo bajo un mismo techo y muchas cosas que no ocurrían durante el noviazgo comienzan a suceder generando roces, decepciones y conflictos.

Cabe destacar que si existe voluntad mutua de luchar por mantener viva la relación, la terapia de pareja puede ayudar mucho pues en dichas sesiones se acostumbra a dar consejos de amor que han demostrado ser muy efectivos, los mismos van desde los pequeños detalles cotidianos que demuestran la empatía y consideración entre los consortes de forma recíproca y continúa, hasta indicaciones psicológicas más complejas que son útiles para mantener encendida la llama del amor.

Objetivos de las terapias de pareja

Muchos podrían pensar que el objetivo de las terapias matrimoniales es mantener unidos a los esposos que acuden a ellas a como dé lugar, pero con toda responsabilidad puedo afirmar que no es así.

En realidad, este tipo de terapias están concebidas para brindar orientación o asesoría oportuna a las personas involucradas en una relación amorosa conflictiva, con el propósito de proporcionarles las herramientas psicológicas necesarias para tomar la decisión que sea mejor para sus vidas, la cual debe ser la que le genera a ambos mayor felicidad y bienestar a largo plazo, aunque eso signifique poner fin a un noviazgo o a una relación matrimonial asumiendo los respectivos costos emocionales y hasta legales.

Si ya no hay más nada que hacer, el vínculo se rompe, no hay nada más que cultivar y la vida tiene que seguir:

Reacción ante los rompimientos

Efectivamente, debo admitir que en diversas ocasiones una relación pudiera estar irremediablemente rota, por lo que las terapias no funcionan para corregir la situación y la separación surge como la mejor opción para los involucrados.

En estos casos las personas comienzan una nueva etapa en sus vidas después de salir de una relación estable que pudo haber durado años, con muchos recuerdos y cosas en común que ahora deben dividir incluido el tiempo y custodia de los hijos si los tienen.

Por lo tanto este nuevo ciclo suele generar en las personas sentimientos de culpa, pesar, nostalgia, en fin el clásico sufrimiento por amor que muchos buscan ahogar oyendo música romántica o bebiendo alcohol para ahogar las penas, sin embargo, la mejor recomendación que puedo brindarle a quienes pasan por este proceso de duelo, es buscar apoyo en los profesionales de la salud mental pues mediante métodos terapéuticos te podemos ayudar a superar estas situaciones de forma eficaz y permanente sin daños colaterales.

Causas frecuentes de las separaciones o divorcios

Un paso primordial para dejar de sufrir por una ruptura en un tiempo razonable es tener absolutamente claros los motivos que ocasionaron el desafortunado desenlace, habiendo sopesado todas las opciones para llegar a la conclusión de que lo mejor era romper.

Por esta razón cuando comienzo a atender a mis pacientes que están atravesando este tipo de situaciones de vida, lo primero que hacemos es evaluar las causas que conllevaron a la separación para determinar si existe la posibilidad y además es conveniente intentar recuperar a una ex novia o ex novio, o si lo mejor es pasar la página y seguir adelante.

En este tipo de sesiones he podido constatar que las causas más frecuentes de las separaciones son las siguientes:

Fallas en la comunicación

En mis años atendiendo esta clase de situaciones he podido darme cuenta de que en la mayoría de los casos la causa principal de los problemas en la pareja tiene que ver con fallas en la comunicación, incluso gran parte de las infidelidades están relacionadas con este asunto.

En este aspecto es mucho lo que podemos hacer a través del recurso de la terapia en pareja para evitar la ruptura definitiva, dado que en estas situaciones me enfoco en explorar intereses en común en la pareja que los llevaron a enamorarse para enseñarles a hacer énfasis en estos en sus conversaciones.

De igual forma, he podido notar sobre todo en las parejas jóvenes que uno o ambos miembros carecen de la madurez emocional necesaria para relacionarse con su contraparte de forma armónica y equilibrada, sin querer imponerse ni ser sumiso.

Por ello le brindo herramientas para enriquecer y fortalecer el diálogo, de modo que sepan cómo llegar a puntos de acuerdo o consenso en medio de sus diferencias, las cuales pueden ser muy variables yendo desde cuestiones económicas hasta lo que a cada uno pudiera gustarle en la cama.

Infidelidad en la pareja

Naturalmente, la infidelidad constituye uno de los motivos más frecuentes por lo que las personas acaban con una relación sentimental y además pudiera ser considerado el que genera mayores resentimientos y heridas más profundas, por ello la parte ofendida acusa a su contraparte con epítetos como “canalla, promiscuo, vil y sinvergüenza” entre otros calificativos que he escuchado de parte de mis pacientes, que no son adecuados para mencionarlos en este espacio.

Ante esto el punto que me interesa hacer notar es que casi la totalidad de quienes han sido agraviados por la infidelidad de la persona amada, terminan creyendo que su noviazgo o matrimonio se terminó a causa de la infidelidad, no obstante, en mi experiencia profesional he comprobado que el adulterio en la mayoría de los casos no es el motivo real de la ruptura, sino el síntoma más grave y evidente del deterioro de los nexos que mantenían unida a la pareja.

Por lo general quien comete adulterio no lo hace siendo llevado por su “insaciable deseo carnal” sino por satisfacer necesidades afectivas, emocionales y/o sexuales para las que su pareja ya no parece tener respuestas por estar muy ocupada, ensimismada o simplemente descuido.

Con esto no pretendo trasladar la culpa de la infidelidad a la parte que se siente agraviada, pues he aprendido que la solución no se encuentra en la adjudicación de culpas, sino en que cada uno asuma el rol que le corresponde en la unión sentimental de la que forma parte.

El éxito de un noviazgo o matrimonio radica en que ambas personas estén conscientes de que son responsables del rumbo que toma su relación, es decir, lo más esencial que debe entender alguien que pretende tener un vínculo amoroso con otra persona, es que este es un asunto de dos en el que se debe prestar atención a las necesidades del otro, así como se espera que su pareja atienda las suyas. En fin, es lo que los románticos llaman el arte de amar y ser amado. 

Si eres víctima de una infidelidad tienes diversas opciones: puedes llenarte de rencor, rabia y responder con odio, lo que al fin y al cabo te terminará haciendo daño a ti mismo(a), o puedes decidir examinar a profundidad con apoyo profesional los factores que conllevaron a ese desenlace para sanar tus heridas y crecer en lo personal, para no repetir tus posibles fallas en una próxima relación bien sea con la misma persona o con otra.

Otras causantes frecuentes de rupturas amorosas que he leído en bibliografía especializada y que además están relacionadas con las mencionadas suelen ser: falta de empatía, ausencia total de intereses en común, altos niveles de incompatibilidad de caracteres descubiertos luego de vivir juntos y cuando la fase pasional en el sexo pasa a una etapa más sosegada que algunos pueden percibir cómorutinaria o aburrida, entre otras.

¿Qué hacer después de terminar una relación?

Si tu relación está marcada por condiciones desfavorables que consideras insalvables y alguno de los dos o ambos toman la decisión de separarse, seguramente sentirás el corazón roto y lloraras por amor un buen tiempo, pero no tienes que detenerte allí debes saber que la vida continúa y está esperando por ti para que la vivas, disfrutando de nuevas oportunidades y desafíos cada día, por lo que te hago llegar estas recomendaciones que te servirán para dejar de sufrir en el duro proceso para olvidar a una expareja.

1.   Marcar distancia

Esto va más allá de una ubicación física, marcar distancia a este nivel significa romper todo tipo de comunicación por un tiempo con esa persona amada con la que ya no vas a estar, deshacerte de las cosas que te recuerden los momentos que vivieron juntos para no torturarte innecesariamente.

No significa que debes quemar todas las fotos de esa persona o la ropa que pudo haber dejado en tu casa, pues actuar como un piromaniaco solo empeorará las cosas, pero al menos debes apartar esos objetos de tu vista, guardarlos en un baúl o devolverlos por medio de un amigo(a) hasta que la herida haya sanado y estos pensamientos de melancolía ya no te hagan daño.

2.   Desahógate

Grita, llora, cuéntale tus sentimientos a alguien de confianza para superar la fase inicial de tu duelo, pero cuidado no puedes sumergirte para siempre en esta situación que como máximo pudiera durar siete días, después de los cuales debes levantarte con la frente en alto a enfrentar la vida, avanzar y adquirir cada vez mayor madurez habiendo aprendido de las experiencias vividas.

Es importante que te cuides de no pasar estos momentos iniciales luego del rompimiento con tu novio(a) o esposo(a), con una persona que pudiera ser una potencial pareja sexual con quien te podrías terminar acostando por despecho, venganza o lastima. Lo que solo hará que te sientas aún más vacío(a), desdichado(a) y culpable luego de acabado el coito.

Es importante señalar que este no es momento para pensar en sustituir a tu ex pareja, es más bien una fase para ser tú mismo(a), vaciar tu alma, disfrutar la soledad, encontrar la felicidad en ti, asumirte como un ser pleno y completo, explorar tus potencialidades personales, para luego de superado completamente el duelo y los antiguos sentimientos por tu ex pareja, poder iniciar una nueva relación desde una perspectiva con mayor madurez y mayor consciencia de lo quieres para tu vida.

3.   Deja de pensar en tu ex

He atendido infinidad de pacientes que durante la sesión no dejan de hablar de su ex, con frases como “es que él es un niño en cuerpo de hombre”, “es que tiene problemas sexuales ocultos desde la niñez”, o “es que ella es muy dominante” y cosas por el estilo, pero luego de escuchar unos minutos mi respuesta siempre es la misma “si él/ella me visita me tomaré el tiempo para analizarlo, pero en este momento mi paciente eres tú por lo que te invito a que me cuentes de ti, dime como te sientes para poder ayudarte a sentirte mejor”

Es fundamental que te asumas a ti mismo(a), como el principal responsable de tu bienestar por lo que si la relación con tu ex pareja terminó es porque hubo motivos suficientes para que así fuese, entonces lo más adecuado para tu vida es que procures superar emocionalmente la etapa vivida, atesorando las lecciones aprendidas y cuidando de no repetir errores, sin guardar rencor ni pasarte el día pensando en lo que pudo ser y no fue.

Cabe destacar que, consultando bibliografía especializada, pude constatar que estos pensamientos obsesivos de personas que no superan emocionalmente al ser amado que ya no está o que viven imaginando situaciones que ya no van a ocurrir, suelen ser causantes de patologías mentales y neurológicas como la migraña, neuralgia y trastornos de ansiedad.

En lo particular he comprobado en mis pacientes la efectividad de estos consejos de amor o mejor dicho de desamor, quienes luego de aplicarlos me han manifestado una mejoría en su calidad de vida y estabilidad emocional. Y no voy a negar que en algún momento de mi vida seguir estas pautas me ha resultado muy útil en lo personal, al fin y al cabo, quien no haya pasado por una situación similar no debe ser de este mundo.

Conviértete en el amigo(a) que todos quieren tener, compartiendo esta información en todas tus redes sociales dado que pudiera ser de mucha ayuda para alguien que se encuentre luchando por seguir con su vida luego de una dolorosa ruptura amorosa.