Terapia de Exposición

TERAPIA DE EXPOSICIÓN. Esta terapia se enfoca en la vinculación del pensamiento y la conducta con el fin de que el paciente pueda acercarse a un objeto, cosa, o enfrentarse a una situación temida, eso sí, de manera gradual, con el objetivo de eliminar la ansiedad, o en el caso de las fobias, el miedo.

En todos mis años de experiencia la terapia de exposición ha sido una de las más exitosas para el tratamiento de las fobias y demás trastornos (pánico, obsesivo compulsivo, etc.). ¿A qué se debe esto? Es muy sencillo, ya que la mejor manera de vencer el miedo es enfrentarlo, y estoy segura que ya habías escuchado esta frase.

¿Cómo funciona la terapia de exposición?

A través de la terapia de exposición, se logra ese enfrentamiento con el miedo y la ansiedad, pero con técnicas más planificada y segura.

Recordemos que la mayoría de las fobias son miedos desmedidos e irracionales que no representan una amenaza real para el fóbico. El paciente debe experimentar el miedo sin presentar resistencia, haciéndole saber a su cerebro que no hay nada que temer.

Hace un par de años tuve un paciente que presentaba oclofobia, un tipo de fobia social en el cual se presenta un miedo persistente al estar en medio de la muchedumbre. Debido al perfil del paciente, y a la intensidad del trastorno uno de los tratamientos que adopte fue el de la terapia de exposición, comenzando con simples reuniones familiares a la hora de la comida, e ir progresando poco a poco hasta llegar a exposiciones sociales más intensas como tomar el metro. Los cambios no se consiguen de manera inmediata, pueden llevar años de tratamiento, pero sin duda los resultados pueden ser asombrosos.

Recopilando contenido para una conferencia me topé con un estudio realizado por Kaplan & Tolin (2011), en el cual se concluyó que luego de 4 años de recibir tratamiento con la terapia de exposición, el 90% de los pacientes habían reducido los niveles de ansiedad y miedo irracional, y un 65% ya no presentaba fobias.

Tipos de Terapias de Exposición

Existen diferentes maneras de abordar este tipo de terapias y el catálogo para aplicar la técnica, que de acuerdo al perfil del paciente o la intensidad u origen de la fobia y sus síntomas puede variar. A continuación, vamos a conocer cuáles son los más importantes y usados en la actualidad desde mi punto de vista.

Terapia de exposición en vivo

Es la más común y utilizada por los psicólogos para el tratamiento de la mayoría de las fobias y/o trastornos psicológicos. La persona debe enfrentarse a su miedo de manera real con la compañía de su psicólogo terapeuta o algún familiar/amigo. Si el paciente tiene miedo a las alturas, subir a un último piso de un edificio y asomarse por la ventana es ejemplo de este tipo de exposición.

Terapia de exposición en imaginación

Como sabemos, para una persona fóbica no hace falta estar presente ante la situación, estímulo o cosa que le produce el miedo, a veces solo con la imaginación basta para sufrir grandes episodios de ansiedad.

El paciente debe imaginar cualquier escenario que le produzca miedo. Por lo general este tipo de terapia es más segura y cómoda para los mismos.

Terapia de exposición en realidad virtual

Aprovechando las maravillas de la tecnología y la psicología, esta terapia conductual resulta novedosa y se ha venido posicionando como una de las más utilizadas actualmente. Combinando elementos de la exposición en vivo y la imaginación, se somete al paciente a situaciones que parecen reales.

Los pacientes se sienten seguros y cómodos, ya que se encuentran en un entorno que no va a salirse de control, como puede suceder con la exposición en vivo.