RELAJANTES MUSCULARES

El exigente estilo de vida que llevamos actualmente las personas de ciudad es propicio para la generación de ciertos problemas de salud en las personas, a causa del estrés, las preocupaciones, la gran cantidad de obligaciones y en muchos casos los trabajos sedentarios. Como profesional de la salud mental puedo corroborar que las presiones emocionales y las tensiones nerviosas, frecuentemente producen rigidez en el cuello, la cervical, los hombros, dolor muscular con efectos secundarios, entre muchas partes del cuerpo, por lo que, en estos casos es conveniente complementar el tratamiento psicoterapéutico para manejo de la ansiedad, la depresión y la ira con técnicas y medicamentos que surtan efecto como relajantes musculares. 

¿Cómo funcionan los relajantes musculares?

Estos medicamentos inducen un alivio en los dolores y malestares musculares, ya que, relajan la parte física afectada que responde a las presiones nerviosas y emocionales a las que puede estar sometida la persona.

Los fármacos relajantes ayudan a evitar o disipar los efectos de los espasmos, esguinces y calambres musculares, que se pueden producir por presiones nerviosas o accidentes cerebrovasculares, dado que, trabajan directamente sobre el sistema nervioso (cerebro y médula espinal), induciendo la distensión de los tendones, articulaciones y músculos, aunque, deben administrarse bajo vigilancia médica porque pueden producir dependencia y ser perjudiciales para la salud.

Tipos de relajantes musculares

En la preparación de este material realicé una investigación exhaustiva sobre estos medicamentos, en la que pude constatar que tienen diferentes presentaciones comerciales, de las cuales, los bálsamos, ungüentos y aerosoles son unas de las más usadas, dado que, no producen ningún efecto colateral, así como también existen píldoras y soluciones inyectables para dolores musculares crónicos e insoportables ocasionados por espasmos graves,  fibromialgia o lesiones cerebrales severas, entre otros trastornos.

Los relajantes musculares terapéuticos se clasifican en dos grandes grupos principales, a saber:

Bloqueadores espasmolíticos

De acuerdo con lo que he podido corroborar en mi experiencia profesional, el bloqueador espasmolítico es el relajante muscular apropiado en el tratamiento para la espasticidad, ocasionada por los diferentes tipos de trastornos neurológicos derivados de situaciones emocionales complejas o traumatismos físicos severos, tales como, calambres y espasmos óseos o musculares.

Bloqueadores neuromusculares

En cierta ocasión leí en una revista especializada que este tipo de relajantes son usados especialmente por los anestesiólogos, dado que, funcionan como un bloqueador que impide que las sustancias liberadas por el nervio se fijen en los músculos, y de esta forma induce la relajación neuromuscular y por ende hace desaparecer la sensación de dolor.

Efectos colaterales de los relajantes musculares

He podido notar que mis pacientes que se someten por un periodo prolongado a tratamientos con relajantes musculares pudieran sufrir diversos efectos colaterales derivados de la adicción a los mismos. Las secuelas más frecuentes de este tipo de terapias farmacológicas suelen consistir en una variedad de síntomas indeseables, tales como, mareos, visión borrosa, debilidad, problemas cardíacos, epilepsia, trastornos renales, entre otros.

Cabe destacar que, en mi dilatada experiencia profesional he tenido oportunidad de ayudar a muchas personas a superar problemas de adicción relacionada con esta clase de fármacos, dado que, ante dolores musculares muy fuertes y persistentes muchos optan por la opción más “fácil” de ingerir una cápsula que les ayude a aliviar la molestia de forma inmediata sin tomar en cuenta el daño que se están haciendo a sí mismo al desarrollar una contraproducente dependencia al medicamento.

De acuerdo con esto, siempre acostumbro recomendar a mis pacientes que acuden a mi consulta por problemas de estrés o ansiedad, los cuales, también pueden repercutir en síntomas de fatiga muscular, que den preferencia a las terapias naturales para sobrellevar sus problemas musculares, por ejemplo, bebidas relajantes de manzanilla y masajes con aceites de usos terapéuticos como el de almendras y el de jojoba.

He podido verificar en bibliografía especializada que la prevención es la clave para evitar sufrir este tipo de afecciones, por lo que, beber mucha agua es de vital importancia, dado que, si estás bien hidratado disminuyes las probabilidades de sufrir espasmos y lesiones musculares, así como también, el adecuado manejo de las presiones emocionales, sentimientos y conflictos es esencial para prevenir tensiones en tus músculos y tendones y otros padecimientos neuromusculares.

Relajantes musculares de origen natural

He conversado con algunos amigos médicos con quienes tengo en común la preferencia por las soluciones naturales, y en síntesis me han indicado que el descanso apropiado, la comunicación asertiva con nuestros semejantes y el oportuno apoyo psicoterapéutico para situaciones como el manejo de la ira y las emociones fuertes suelen ser elementos fundamentales para evitar dolencias y afecciones graves de índole neuromuscular.

Además, en los casos que ameritan tratamientos correctivos mis amigos médicos a los que consulté en esta oportunidad, acostumbran recomendar a sus pacientes de forma prioritaria las siguientes alternativas de origen natural:

Ungüento de cayena

Debido al alto contenido de capsaicina de la cayena, al mezclarla con un poco de aceite de oliva, constituye un excelente ungüento para ser utilizado en tratamientos para aliviar el dolor muscular, dado que, funciona como un bloqueador neuromuscular natural que inhibe la transmisión de la señal de dolor desde las terminaciones nerviosas al músculo.

Baño de romero

Tienes un abanico de opciones para obtener el provecho terapéutico de esta planta rica en propiedades y bondades para tu organismo. Entre las alternativas preferidas, destaca preparar un delicioso baño de inmersión en tu tina, el cual, pudieras aprovechar solo/a o en pareja para duplicar sus beneficios, puesto que, en medio del baño puedes intercambiar sesiones de relajantes masajes con tu pareja propiciando la sanación muscular y la creación de valiosos vínculos amorosos.

De igual forma, el romero es ampliamente efectivo colocándolo en compresas calientes sobre el área afectada con dolor o inflamación, producto de espasmos, esguinces o diferentes tipos de lesiones musculares.

Infusión de valeriana

Esta planta es un excelente complemento para las terapias psicológicas dirigidas a sanar la ansiedad y trastornos del sueño, puesto que, tiene un característico efecto relajante que surte efecto positivo en los nervios y también en áreas musculares como el cuello y los hombros, disminuyendo la tensión en los tendones y músculos y por ende aumentando la sensación bienestar emocional y físico.

Tradicionalmente se acostumbra a preparar en infusión o té.

Manzanilla

La manzanilla es recomendada por los profesionales de la salud como el tranquilizante natural por excelencia, pues es de gran utilidad para tratar diferentes patologías físicas y mentales, tales como, las tensiones y complicaciones derivadas del trastorno menstrual, los dolores musculares, la jaqueca y cefaleas crónicas.

Además, la infusión de esta hierba es altamente beneficiosa para calmar los malestares ocasionados por la ansiedad, los nervios y el estrés, puesto que, tiene propiedades relajantes para los músculos tensionados y es un excelente antiinflamatorio para mitigar los calambres.

Esperamos que esta información haya sido de mucho provecho para ti, y además si deseas ampliarla o tienes alguna consulta relacionada con este u otros temas en los que te podamos ayudar, no dudes en comunicarte con nosotros a través de nuestras vías de contacto.

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