RIPOFOBIA: MIEDO A LA DEFECACIÓN

RIPOFOBIA. El movimiento intestinal es una función corporal normal, todos necesitamos defecar diariamente o por lo menos una vez cada dos días, para eliminar los desechos del cuerpo. Para la mayoría de nosotros, es un alivio poder mover los intestinos y defecar, pero para otros que están estreñidos, esto puede ser una experiencia traumática, originando un temor excesivo de evacuar (ripofobia). He leído que otro factor que puede generar esta condición psicótica, es la repulsión a sentirse sucio, por lo que suele relacionarse con la misofobia (temor a la suciedad).

Miedo a la defecación

Causas de la Ripofobia

El miedo a los movimientos viscerales dolorosos o evacuación intestinal puede deberse a una experiencia dolorosa y traumática del pasado.

En cierta ocasión atendí un paciente con ripofobia, que se cuidaba al extremo de no ingerir alimentos sólidos, para no tener que ir al baño. Esta condición tuvo su origen, en un episodio que vivió donde estuvo varias semanas, completamente imposibilitado para expulsar las heces, por la dureza de las mismas, tanto que tuvieron que ser extraídas manualmente por un médico, después de mucho sufrimiento.

Tratamiento para la Ripofobia

El tratamiento que aplico en los casos de ripofobia, implica psicoterapia conductual y cognitiva. También recomiendo modificación de la dieta, por una alimentación rica en fibra. Ablandadores de heces y laxantes se pueden dar inicialmente, pero procuro preparar psicológicamente a mis pacientes, para que no desarrollen una dependencia a los laxantes, por lo que sugiero evitar el uso prolongado de estos.

Importancia de superar la Ripofobia

Defecar es una necesidad fisiológica esencial, por lo que difícilmente puedas disfrutar, de una buena calidad de vida, si debido a experiencias traumáticas del pasado, continuas dándole en tu mente una connotación negativa, al hecho de ir al baño. El propósito de mi profesión, es ayudarte a solucionar tus traumas, y contribuir a que tengas una salud mental óptima, que repercuta positivamente en tu calidad de vida, busca ayuda, conquista tus miedos y se muy feliz.

Gracias por leerme, espero que estemos en contacto siempre que lo necesites, además no dejes de compartir esta información en tus redes sociales, para que tus amigos puedan encontrar el apoyo que necesitan para superar la ripofobia.

2 respuestas a “RIPOFOBIA: MIEDO A LA DEFECACIÓN”

  1. Gabriela dice:

    Mi hijo tiene 4 años 5 meses y ya lleva 2 años y medio con miedo a defecar, se origino de una vez que se estriñó y desde entonces asocia el dolor con defecar. Hemos hecho de todo pero ni logramos que supere el trauma lejos de mejorar, cada vez esta peor. Pasa hasta 8 dias deteniendo las heces. Lo hemos llevado a diferentes pediatras, le damos una dieta rica en fibras, mucha agya pero el se niega a hacer, mi esposo y yo estamos desesperados ya no sabemos que hacer. 🙁
    Saludos

    • Valentina Martín dice:

      Hola Gabriela encantada de conocerte y a ver si te puedo tender una mano. Veraz, en una oportunidad mi hermana Fabiola acudió a mí por un problema similar. A mi sobrino le entrevieron quirúrgicamente con tan solo 3 años y medio, a pesar de su corta edad, tuvieron que colocarle una sonda por el pene para que hiciera sus necesidades. Todo fue realmente rápido realmente, solo estuvo unas 10 horas con la sonda, sin embargo, el tubo lo lastimó, ocasionándole un dolor durante una semana cuando quería orinar. Te podrás imaginar. Incluso luego de la intervención, fuimos al médico y ya con el pene desinflamado, aun lloraba cuando tenía ganas de orinar. Con ayuda de su padre y sus otros hermanitos, convencimos a Fabián Junior que lo que tenía que hacer era relajarse.

      Si, el niño tuvo que por un mes acompañar a sus hermanos y a su papa a orinar cada vez que fuera posible, para que los viera tranquilos y el pudiera estimularse. Es una fobia muy rara y en los libros no encontraras mucho, pero fue lo que se nos ocurrió, estimularlo haciendo la misma acción a la que le teme para que pueda dejarse llevar. En tu caso es un poco más complicado, pero creo que aplicaría el mismo principio.

      Saludos, cuéntanos como te fue y no dejes de compartir nuestro blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *