ODONTOFOBIA: MIEDO AL DENTISTA

ODONTOFOBIA. Es frecuente y hasta cierto punto razonable que sintamos temor o al menos algo de recelo por el hecho de visitar al dentista, así sea para un chequeo de rutina. Al fin y al cabo, estaremos exponiendo una parte muy sensible de nuestro cuerpo para ser examinada exhaustivamente por otra persona, con herramientas o técnicas que pudieran resultar dolorosas, aunque necesarias. No obstante, el miedo al dentista pudiera evolucionar rebasando los límites de lo considerado razonable, hasta convertirse en una condición crónica y enfermiza que los profesionales de la salud mental denominados odontofobia o dentofobia, la cual necesitas superar dado que tiene innumerables implicaciones negativas en la vida del paciente.

Miedo a los dentistas

Frecuencia de la fobia al dentista

He podido notar que la odontofobia es una de las condiciones de ansiedad patológica más comunes entre mis pacientes, lo cual me indujo a consultar las estadísticas proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud sobre este particular, para darme cuenta que alrededor de 1000 millones de personas en el mundo padecen de miedo al dentista, lo que definitivamente convierte a la dentofobia en una de las enfermedades psicóticas más frecuentes en la humanidad.

Causas de la odontofobia

He indagado sobre los sentimientos de mis pacientes con odontofobia al visitar al dentista y los factores que les llevaron a padecer el miedo, a lo que la mayoría me indicó que la idea de tener a un doctor escudriñando en el interior de su boca les parecía particularmente repulsiva, lo cual según mi experiencia clínica pudiera tener una ligera vinculación con la hafefobia, que es una tendencia excesiva a proteger el espacio personal, manifestada en el miedo a ser tocado o invadido, así sea con fines médicos.

La mayor parte de mis pacientes con dentofobia al ser interrogados con respecto al origen de su patología apuntan hacia su niñez, lo cual me permitió constatar la existencia de un patrón casi exacto en la mayoría de los casos entre una experiencia traumática durante la primera visita a una clínica dental y el desarrollo de la odontofobia.

Así como algunos otros pudieran haber heredado esta condición psicótica de sus padres o de alguna persona que ejerció gran influencia sobre el paciente durante su niñez. Este tipo de patologías no se transmiten genéticamente, pero sí pueden ser adquiridas por parte de los infantes por medio de conductas aprendidas de los padres, si éstos manifiestan un miedo injustificado hacia el dentista.

En este orden de ideas he podido llegar a la conclusión de que cualquiera sea la causa original de la dentofobia en el individuo, en más del 90% de mis pacientes el origen de esta enfermedad se remonta a su niñez, por lo que no resulta una condición sencilla de superar, ameritando un ciclo de psicoterapias extendido y la aplicación de técnicas avanzadas en reprogramación de los patrones de conducta.

Consejo que debes tomar en cuenta para superar la fobia dental

Miedo a los dentistas

Lo primero que debes diferenciar es el temor normal y razonable por ir al dentista, del sentimiento de pánico enfermizo el cual pudieras sentir con solo escuchar una somera mención de algo relacionado con este asunto.

Si tus sentimientos frente a la posibilidad de asistir a una clínica odontológica se encuentran dentro de lo considerado excesivo e irracional, los cuales van acompañados de síntomas fisiológicos como temblores, sudoración excesiva, insomnio o defecación descontrolada, debes tomar esto muy en serio y acudir a un psicoterapeuta que pueda ayudarte a superar la dentofobia, puesto que este trastorno puede exponerte a situaciones contraproducentes que debes evitar.

Entre las recomendaciones a tomar en cuenta si padeces de dentofobia es no ir solo al odontólogo, además pudieras visitar la clínica dental previamente a tu consulta, solo para conocerla e ir adquiriendo confianza en dicho ambiente, de modo que no sea un lugar extraño para ti el día que te corresponda ser asistido por el dentista.

Algo que no puedes pasar por alto es notificarle a tu odontólogo de tu condición, de modo que él pueda estar al tanto y brindarte una atención más cuidadosa, así como implementar técnicas menos invasivas o dosis anestésicas más fuertes.

Si la víctima de odontofobia es un niño, un consejo muy efectivo que debes considerar es obsequiarle juguetes referentes a la salud oral o a las herramientas de los dentistas, de modo que el niño juegue con sus amiguitos y se familiarice con estos elementos, venciendo de esta forma su miedo al odontólogo.

Otra recomendación es buscar un profesional de la salud bucal especializado en el tratamiento de niños, dado que este tipo de especialistas tienen su consultorio ambientado especialmente para los infantes lo que produce mayor confianza en ellos, así como poseen preparación pedagógica para lidiar con este tipo de pacientes.

Sin duda estas sugerencias pueden resultar de gran ayuda para sobrellevar esta condición, pero en caso de persistir los síntomas no debes dudar en buscar apoyo de un profesional de la salud mental, puesto que contamos con la preparación y tratamientos adecuados para conducirte en la superación efectiva y definitiva la odontofobia.

Consecuencias de la odontofobia

Si algo puedo afirmar con toda propiedad por mis años de estudio y especialización en este tipo de patologías, es que los trastornos de ansiedad tales como la odontofobia, manifiestan un desarrollo progresivo en el que a menudo suelen asociarse con otras fobias, manifestándose todas juntas o de forma alternada.

En el caso de la odontofobia si no la superas oportunamente puede traer como consecuencia el desarrollo de algofobia (miedo enfermizo al dolor) o tripanofobia (miedo a las jeringas). De este modo lo que pudo empezar como un miedo al dentista puede evolucionar en pánico frente a cualquier tipo de médico o tratamiento de salud, con repercusiones negativas en todos los aspectos de tu vida.

De igual forma no debes considerar la idea de que la dentofobia va a desaparecer por sí sola, o que simplemente podrás dominarla en base a fuerza de voluntad. Debes buscar ayuda profesional puesto que este tipo de cuadros avanzan progresivamente volviéndose más intensos y crónicos, si no son superados a tiempo.

Por consiguiente, esta condición puede llevarte a postergar indefinidamente una necesaria visita al odontólogo, resultando en el deterioro sostenido de tu salud bucal, situación que ha llevado a varios de mis pacientes a asumir el aislamiento social como forma de vida, al sentir vergüenza por sonreír, hablar o mostrar públicamente su deterioro dental.

Te invito a dejar tus comentarios en la parte posterior de nuestra página y a ponerte en contacto con nosotros si requieres ayuda para superar esta u otras condiciones psicóticas, que con gusto te atenderemos.

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