CLAUSTROFOBIA: MIEDO A ESPACIOS CERRADOS

CLAUSTROFOBIA. Una de las fobias más populares que hay en el mundo entero, tal vez con la que nos hemos topado más veces este año. Quienes la padecen, sufren niveles extremos de angustia, al encontrarse en espacios pequeños o donde no perciba una salida o escape a simple vista. La claustrofobia rápidamente es asociada con el temor que podemos llegar a sentir en caso de quedar encerrados en un ascensor, en una pequeña habitación sin ventanas, o la viajar en un avión, sin embargo, existen niveles específicos con los que los especialistas diagnosticamos un caso verdadero de esta enfermedad.

Es increíble durante el tiempo que tengo dando consulta la cantidad de personas que han pasado por mi consultorio asegurando que sufren de claustrofobia, puedo asegurar que algunos casos no son más que exageración, pero los casos más extremos, pueden sufrir ataques de  ansiedad con solo usar ropa apretada o sweater de cuello de tortuga.

Miedo al encierro

Desencadenantes de claustrofobia

Diversas situaciones pueden provocar, la manifestación de los síntomas de claustrofobia. Incluso pensar en ciertas circunstancias, sin la exposición a las mismas, podría ser un motivador.

Los factores que con frecuencia afectan a los claustrofóbicos son:

  1. Usar ascensores
  2. Pasar por túneles
  3. Viajar en sistemas de transporte masivos: trenes, aviones, entre otros.
  4. Entrar a baños públicos
  5. Usar vestuarios de tiendas
  6. Estar en habitaciones de hotel con ventanas selladas.

Si usted ha sentido ansiedad últimamente, por el solo hecho de estar en algún espacio cerrado lleno de gente, situación que suele ser normal, sobretodo en las ciudades más pobladas. O si vive evitando, exponerse a estas situaciones por sentir pánico, de solo pensar en ellas, es probable que usted sea parte, del 10% de la población, que padece claustrofobia.

Claustrofobia en casos de resonancia magnética

Siempre recomiendo a mis pacientes claustrofóbicos, que si necesitan hacerse una resonancia magnética, informen al personal médico antes de acudir a su cita acerca de su fobia, dado que he conocido casos, de personas que han sufrido ataques de pánico, cuando se encuentran dentro del equipo de resonancia, por ejemplo por una tomografía, y se han causado severos daños físicamente y además han tenido que cubrir grandes gastos económicos por el daño que ocasionan a los equipos.

Al notificar previamente, de su condición al personal médico encargado, estos pudieran suministrarle un sedante suave, o remitirlo a su médico o psiquiatra de cabecera, para obtener una prescripción adecuada.

Causas de la Claustrofobia

En la comunidad científica existe la visión, que la claustrofobia es más bien un síntoma de alguna otra ansiedad, y no un trastorno en sí mismo. Esto no es una verdad absoluta, en todos los casos, pero sí cuenta amplio consenso entre los especialistas de la materia.

Después de varias consultas a claustrofóbicos puedo determinar que esto probablemente sea cierto, porque en la mayoría de las personas que desarrollan claustrofobia, esta se origina a partir de algún otro tipo de ansiedad.

Esta concepción teórica cobra sentido, dado que gran parte de los casos de claustrofobia, tienen en común la combinación de ciertos trastornos, que juegan un papel determinante, en el desarrollo de esta fobia:

1.     Trastorno de ansiedad generalizada

Este trastorno suele ser un factor determinante en el desarrollo de la claustrofobia, en la gran mayoría de los pacientes existe una correlación, casi absoluta entre la situación que origina que una persona padezca claustrofobia y lo que conduce al desarrollo de la ansiedad generalizada, por lo que al encontrar la causa o solución de alguna de las dos, automáticamente se superan ambas. Y de no tratarse adecuadamente, al agravarse alguna de estas condiciones, los síntomas de ambas se vuelven más severos.

2.     Trastorno de pánico

He tenido pacientes que sufren de súbitos ataques de terror sin razón aparente. Los cuales son muy propensos a expresar los síntomas de su condición psicótica original, al encontrarse en un espacio cerrado, por lo que en estos casos la manifestación claustrofóbica, se configura como un síntoma, de un trastorno mayor y no como una condición en sí misma.

3.  Fobia social

He conocido muchos casos de personas que padecen de fobia social, y todos tienen en común, que tienden a tener un sentido exagerado de su espacio personal o privado, y escapan de cualquier situación donde sientan, que “su espacio” está siendo invadido.

Es por eso que al igual que ocurre en otras fobias sociales, como la genofobia (miedo al sexo), la agorafobia (temor obsesivo de andar en espacios abiertos),  o la escopofobia (miedo a ser observado fijamente), los individuos claustrofóbicos evitan situaciones donde tengan una interacción estrecha con otros seres humanos, como suele ocurrir en espacios cerrados, mucho más si sienten que están atrapados, al no apreciar una salida fácil de dichos espacios.

Aunque vale destacar, que no todos los casos se limitan a estas características, dado que muchos de mis pacientes claustrofóbicos sienten los síntomas de su condición estando solos o acompañados, siendo el factor desencadenante estar en una situación, donde se sientan atrapados, encerrados, sin posibilidad de salir por sus propios medios.

Claustrofobia como una condición en sí misma

A pesar de que en muchos casos la claustrofobia es considerada como un síntoma de alguna otra ansiedad, en mi desempeño profesional he podido confirmar, que es posible que los seres humanos desarrollemos claustrofobia, como una condición psicótica en sí misma, con características propias de una fobia, que debe ser estudiada, diagnosticada y tratada de forma particular para afrontarla y superarla.

Tal como es normal en otras fobias, en muchos casos he identificado experiencias traumáticas como factor originador de la claustrofobia de mis pacientes. Por ejemplo sucesos de la infancia, donde los niños son dejados en una habitación cerrada, por accidente o como castigo, hacen que el individuo al crecer sea vulnerable a padecer miedo frente a situaciones similares.

También he conocido de muchos casos de personas que tienen miedo a los espacios estrechos, pero que al indagar en su condición,  parecen no haber vivido las típicas experiencias traumáticas desencadenantes, y no se encuentra respuesta clara a la incógnita del factor causante de su condición.

Algunos especialistas plantean que esta clase de trastornos también se pueden transmitir genéticamente, o pueden desarrollarse viendo de cerca, a otra persona que padezca claustrofobia y que dicha figura constituya para el potencial claustrofóbico, un patrón a seguir, por ejemplo un padre, un jefe, o alguna otra figura de autoridad.

En mis años de estudio sobre este tipo de condiciones, he tenido acceso a diversos trabajos de investigación, y he atendido decenas de casos, comprobando que en la práctica no se pueden determinar, las causas exactas para cada caso de claustrofobia, ya que es una condición psicótica muy compleja, con realidades y elementos muy diversos, para cada individuo.

Incluso científicos muy notables plantean que la claustrofobia puede tratarse de una fobia evolutiva, ya que tener la predisposición de evitar espacios cerrados, sin escape, pudo haber aportado algún tipo de beneficio para la preservación de la especie. Por ejemplo, quizás aquellos que evitaron pequeños espacios cerrados tenían más probabilidades de no ser acorralados por depredadores. En la historia evolutiva de nuestra especie, esto pudo haber constituido una importante ventaja. Pero en el mundo moderno, donde no vivimos entre hienas y serpientes, este miedo constituye una conducta irracional.

¿Es importante determinar la causa de la claustrofobia?

No todas las fobias y diferentes tipos de ansiedad, tienen una causa definida, sin embargo,  también se puede alcanzar sanación sin haber conocido con precisión, la razón original del padecimiento, aunque haya que invertir algo más de tiempo, trabajo y dedicación, para lograrlo.

Me ha tocado atender casos de pacientes, que desarrollan trastornos de ansiedad sin alguna razón lógica aparente (lo que me indica que ese caso específico puede estar relacionado con causantes genéticos o evolutivos), así como también he tratado con personas que desarrollan, la claustrofobia a partir de un conjunto de eventos no relacionados, que pasan desapercibidos.

Un ejemplo de este tipo de casos, es el de una joven, que atendí a principio de año, ella vivió un ataque de ansiedad en una fiesta, por lo que tomó la decisión de abandonar el local nocturno, y al hacerlo abordó un ascensor, que estaba muy congestionado de personas, para colmo de males cuando esté iba descendiendo a planta baja, sufrió una avería, que mi paciente creyó por un momento que le costaría la vida, incrementando los síntomas de su condición original, y causando que su mente asociara la ansiedad con el ascensor a pesar de que su ansiedad fue causada por una fiesta.

En este caso en particular, determinar la causa de la claustrofobia no fue tarea sencilla, aunado a que en la noche de los acontecimientos relatados, mi paciente estaba en estado de ebriedad y eran pocos, los detalles que podía recordar de lo sucedido.

En conclusión, la buena noticia es que la causa no siempre importa. Existe una amplia evidencia de que los cuadros de claustrofobia, pueden ser tratados y superados, sin importar su causa, siempre y cuando se cuente con la asistencia adecuada, para implementar las estrategias correctas de reducción de la ansiedad.

Solo quien padece de claustrofobia, conoce lo contraproducente e incontrolable, que puede llegar a ser esta condición para su vida, para muchas personas esto puede significar una simple curiosidad o hasta una tontería, sin embargo es un asunto muy serio, que debe ser atendido oportunamente, mediante el uso de las técnicas idóneas, para dar con la solución definitiva, y dejar la claustrofobia en el pasado.

No dudes ni un segundo en hacer contacto conmigo, para brindarte la asistencia que necesitas para afrontar y superar, la claustrofobia, no dejaré nunca de agradecer el hecho de que compartas este artículo en tus redes sociales, para que otros cuenten con la misma oportunidad de tener una base sólida que los ayude a definir este trastorno.

Una respuesta a “CLAUSTROFOBIA: MIEDO A ESPACIOS CERRADOS”

  1. Rosmery verde dice:

    Hola yo sufro de claustrofobia y siento cada tiempo que pasa es peor quisiera tratarme y poder sanarme por favor quisiera saber cuanto cuesta el tratamiento y en cuanto tiempo me sanaria, lo nesecito ya. Muchas gracias, espero su respuesta.

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