AGORAFOBIA: MIEDO A ESPACIOS ABIERTOS

AGORAFOBIA. Generalmente muchos definen esta condición simplemente como “temor a los espacios abiertos o públicos”, sin embargo eso es solo una parte de las dimensiones de este trastorno. Los pacientes de agorafobia no le tienen miedo a los espacios abiertos en sí mismos, sino que más bien la motivación de su temor radica en la posibilidad de sufrir un ataque de pánico, en medio de una muchedumbre y no tener a alguien de confianza a su lado o algún refugio seguro donde acudir, como por ejemplo su hogar. Por esta razón la agorafobia está estrechamente correlacionada con el trastorno de ansiedad generalizada, ya que los agorafóbicos por lo general sufren de esta otra condición y por ello temen sufrir algún ataque en cualquier momento.Miedo a los espacios abiertos

¿Como saber si se sufre de Agorafobia?

En este caso pretendo brindar una orientación básica, pues en realidad no se presenta siempre el mismo patrón en todos los sujetos que padecen de agorafobia. En la mayoría de los casos la agorafobia surge luego de sufrir varios ataques de pánico, por lo que se le califica como una posible consecuencia del trastorno de ansiedad generalizada, ya que se desarrolla en medio de expresiones de preocupación y estrés de manera exagerada.

Por otra parte tenemos que, al igual que ocurre con la claustrofobia, los agorafóbicos presentan síntomas de físicos como sudoración excesiva, aceleración cardíaca, mareos, dolor de cabeza y hasta falta de oxígeno, al no encontrar una salida clara y precisa de un sitio o espacio abierto, por ejemplo, sentirse perdido en un bosque, es un lugar que tiene mucho terreno y no tener un camino marcado por el cual sepas que debes regresar puede llegar a desatar agorafobia.

Las personas agorafóbicas suelen experimentar pérdida de control y una desagradable sensación de impotencia al sentirse expuestos, por lo que también se relaciona directamente con la escopofobia (miedo a ser observado fijamente o en público). Lo más sensato y recomendable al sentir algunos de estos síntomas es acudir con un profesional de la salud mental, y así poder obtener un diagnóstico fiable y certero.

Mitos sobre la Agorafobia

Además de brindarte información especializada sobre la agorafobia, te invito a apreciar algunos mitos asociados con ella y la realidad del asunto, para que evites crearte una idea distorsionada sobre la agorafobia:

Los individuos agorafóbicos siempre permanecen encerrados en casa

Esto va a depender de la intensidad de la fobia, es una realidad en los casos más extremos, pero puedes estar padeciendo de agorafobia de forma leve y ser capaz de salir de casa acompañado o a sitios donde te sientes seguro, sin sentir ningún síntoma. He tenido pacientes que sintieron los síntomas de agorafobia de forma leve por meses y hasta  años, pero al descuidarse en la búsqueda de asistencia profesional desarrollaron un cuadro severo de la condición.

La agorafobia es sólo el miedo a los espacios públicos congestionados de personas

Como se mencionó anteriormente, algunas personas que padecen de agorafobia manifiestan su miedo en este tipo de situaciones, sin embargo no es la única para todos los casos.

Sentir pánico en espacios cerrados no es agorafobia

Muchos cometen el error de pensar que si los síntomas de ansiedad se presentan en espacios cerrados automáticamente estamos hablando de claustrofobia (el miedo de espacios estrechos sin salida aparente).   Sin embargo como ya indiqué, la agorafobia tiene otros condicionantes además del tipo de espacio donde se manifieste, incluso muchos de los pacientes agorafóbicos también sienten temor en espacios sin salida visible, por este tipo de situaciones es importante que acudas a un profesional de la salud mental para saber con certeza si en realidad se padece esta condición o alguna otra.

Preparación para su cita con el terapeuta

La agorafobia es un asunto muy serio, si no es tratada oportunamente puede llegar a limitar de forma notable tus actividades diarias, convirtiéndote en una persona absolutamente dependiente y hasta prisionero en tu propia casa.

Si has sentido identificado con las características de agorafobia descritas en este artículo o si tienes la ligera sospecha de que tú o alguna persona cercana pueda padecer esta condición, este es el mejor momento para buscar asistencia profesional, por lo que te dejo ciertas recomendaciones que debes tomar en cuenta para que el proceso inicial de sanación sea más fluido y satisfactorio.

Durante la preparación para su cita, haga una lista de:

  1. Los síntomas que haya presentado que considere que están relacionados con el posible trastorno, la frecuencia de los mismos y desde cuando los padece.
  2. Información de cambios o eventos significativos en su vida que hayan ocurrido en el momento en el cual empezó a sentir los síntomas de la fobia.
  3. Su historial médico, relativo padecimiento de alguna otra patología física o mental y si está tomando algún tratamiento, el nombre y las dosis de los fármacos.

Gracias por tu amable atención querido lector, no me queda más que reiterar mi disposición a brindarte toda la asistencia profesional que requieras para superar la agorafobia e invitarte a compartir este artículo en tus redes sociales para que tus amigos también estén al tanto de esta importante información.

Una respuesta a “AGORAFOBIA: MIEDO A ESPACIOS ABIERTOS”

  1. Lid Novell dice:

    Yo creo que sufro de agorafobia porque he llegado a estar por mas de 6 meses sin salir de casa. Cundo salgo de casa los primeros 5 o 10 minutos estoy muy bien pero después empiezo a sentirme mareada, me ahogo, escucho las voces de las personas o muy lejanas o muy cerca, siento que todo el mundo me mira y no soy capaz de andar con la cabeza erguida, empiezo a sudar en especial las manos porque sin darme cuenta cierro la mano quedándome con el puño apretando tan fuerte que me dejo las uñas marcadas. En mas de una ocasión y si estoy algo lejos de casa entro en alguna cafetería busco la mesa más escondida y me siento ahí a tomar un café, pero el ruido que hace la gente al hablar, al beber, al remover el café con la cuchara lo único que hace es ponerme más nerviosa. Es algo raro porque al sentirme así también tengo temor a que la gente note mi nerviosismo y me mire y sea de algún modo el centro de atención y que me señalen y se rían… siempre siempre necesito andar pegada a la pared, andar por la mitad de la calle o por el medio de un puente donde solo hay una valla es imposible. Ya desde jovencita tenía pequeños mareos al salir pero nunca le di importancia y un día yendo a visitar a un amigo como siempre entre en el metro, me senté y todo iba bien hasta que empece a ahogarme y marearme, al principio intenté controlarlo, había mucha gente en el vagón con un montón de olores mezclados, mucha calor y yo iba muy abrigada así que intenté relajarme pero no pude, empece a ahogarme mas y mas, me levanté la gente me preguntaba que me pasaba y yo solo quería que abrieran la maldita puerta y bajarme, evidentemente no abrieron la puerta ya que el metro estaba en marcha y como más la gente intentaba calmarme mas nerviosa yo me ponía. Cuando paro el metro me baje corriendo y me fui al hospital diciendo que me ahogaba, me pusieron la mascarilla de oxígeno me dijeron que me calmara que me estaba hiperventilando y bueno a raíz de eso ya empece a encerrarme en casa y ya es como un bucle del cual quiero salir pero me cuesta mucho. Veo en facebook, twitter… fotos de chicas saliendo con sus amigas, de compras… yo también quiero una vida así, quiero salir y tener amigas, por redes sociales soy una persona muy amigable y sociable pero en la vida real es al contrario pero algún día cuando pueda voy a buscar ayuda profesional, contarlo me hace sentir mejor o al menos contarlo a alguien desconocido por un blog me hace sentir bien, las personas que te conocen siempre terminan juzgandote.

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