BIFOBIA: MIEDO A LAS PERSONAS BISEXUALES

BIFOBIA. En la misma categoría de la homofobia y la transfobia, que son trastornos caracterizados por posturas hostiles en contra de las personas que practican la diversidad sexual, de igual manera el miedo a los bisexuales hay que valorarlo desde una perspectiva que trasciende lo estrictamente terapéutico, pues en realidad la bifobia debe ser entendida como un fenómeno psicosocial, que de acuerdo a la intensidad con la sea expresada por el individuo que la padece puede derivar en el desarrollo de un cuadro patológico con síntomas fisiológicos y emocionales que deben ser superados con apoyo profesional.

Miedo a los bisexuales

¿Es la bisexualidad una enfermedad mental?

Aunque a estas alturas de la historia pueda parecernos increíble, hace tan solo 27 años todas las expresiones sexodiversas (homosexualidad, bisexualidad, transexualidad, entre otras) eran catalogadas dentro de la lista de enfermedades mentales por la Organización Mundial de la Salud, hasta que fueron retiradas de la misma el 17 de mayo de 1990, lo que dio lugar a la conmemoración de esa fecha como el Día Internacional de la Lucha contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia.

Error histórico

Puedo asegurar que considerar la bifobia o cualquier otra inclinación sexodiversa como una enfermedad mental es un error garrafal que se mantuvo durante muchos años, además de ser un adefesio moral, ético y humano, es una consideración absurda desde el punto de vista psicológico, dado que la identidad sexual de una persona en modo alguno puede determinar su estabilidad o sanidad mental.

Desde el punto de vista del psicoanálisis

De hecho, repasando algunos ensayos de Sigmund Freud pude recordar que la bisexualidad psíquica está presente en todos los seres humanos, es decir, que poseemos la naturaleza de ambos sexos en nuestro ser: la masculina y la femenina, independientemente de nuestro género físico y preferencia consciente.

Luego de hacer una elección, alrededor de los 5 años de edad, en relación a la identidad de género a asumir, el niño comienza a evolucionar como persona sexuada y por ende a desarrollar los rasgos propios de la forma de vida asumida y a reprimir los rasgos de la otra orientación, la cual siempre estará presente de forma recesiva en medidas variables de acuerdo a cada individuo.

Definición sexual en el adolescente

En diversas ocasiones he tenido que explicar estos conceptos relacionados a la homosexualidad a muchos jóvenes y a sus padres, quienes pudieran sentirse confundidos respecto a la orientación sexual del adolescente. Esto se debe a que como ya he mencionado ambas naturalezas sexuales están presentes en todos los individuos, y en algunos casos las personas aun siendo heterosexuales expresan muchos rasgos del sexo opuesto, por lo que debido a su confusión hasta pudieran llegar a experimentar la bisexualidad de forma transitoria.

Conversando con un colega experto en la guía dinámica de niños y adolescentes, me mencionó que estas dudas o indefiniciones a menudo surgen por fallas en la relación del joven o la señorita con el padre del mismo sexo, aunado a la presión social que esto conlleva.

Por ejemplo, puede darse el caso de un muchacho que aun estando seguro de ser heterosexual exprese rasgos y ademanes femeninos debido a la falta de un referente masculino a quien imitar (padre), lo cual puede convertirlo en víctima de homofobia o bifobia aún sin ser gay y debido a esta presión de grupo hacerle dudar de su orientación sexual.

Pero es que en realidad existen hombres heterosexuales muy femeninos y mujeres heterosexuales muy masculinas, los gestos o expresiones externas no definen del todo algo tan complejo como tu sexualidad, aunque pueden ser un factor relevante.

¿Es la bifobia una enfermedad mental?

Ya habiendo dejado claro que una persona no puede ser considerada como enfermo mental solo por el hecho de ser bisexual, procedo a plantear una cuestión que también suele generar diversas confusiones y es motivo de álgidos debates en la comunidad científica y en el público en general, y es los siguiente ¿Se debe tratar esta fobia como una enfermedad mental?

Desde el punto de vista social

Todo acto de discriminación e intolerancia incluyendo la bifobia, constituye un mal para nuestra sociedad que debe ser erradicado de la cultura de nuestros ciudadanos. He conocido diversos testimonios de personas que han sufrido traumas a causa de tener que soportar tratos crueles e inhumanos, por el solo hecho de ser parte de una minoría sexual.

Esta realidad nos puede hacer pensar que algo debe andar mal en la mente de quienes son capaces de herir o hasta matar a otro ser humano a causa de un absurdo odio a los bisexuales, y efectivamente así es. Pero para superar definitivamente esta anomalía, la misma debe ser tratada como un fenómeno social con connotaciones culturales y no solo como un trastorno mental de carácter individual.

Desde el punto de vista psicológico

Como profesional de la salud mental debo admitir que en el sentido estricto del término la bifobia no es exactamente una enfermedad mental y tampoco una fobia, sino algo quizás mucho peor. Dado que las fobias constituyen miedos irracionales e involuntarios frente al objeto que motiva ese sentimiento, el cual la persona fóbica percibe como un peligro o amenaza.

Basándome en el perfil psicológico de los bifóbicos puedo asegurar que el sentimiento motivador de sus expresiones intolerantes hacia los bisexuales no es el miedo involuntario sino el odio consciente y deliberado. Además de que su reacción no siempre es huir de la presencia del objeto de su miedo como haría cualquier fóbico, sino que más bien suelen increpar y atacar a los bisexuales con actitudes hostiles y en algunos casos violentas.

Estos elementos de convicción me permiten llegar a la conclusión de que desde el de vista psicológico formal, en la mayoría de los casos la bifobia no constituye una enfermedad mental sino más bien un problema social que debemos superar como colectivo desde el hogar, las escuelas, los medios de comunicación, la autoridad y el resto de ciudadanos en general coadyuvando en este objetivo de avanzar hacia una sociedad de tolerancia y respeto a pesar de nuestras diferencias.

¿La psicoterapia es una opción para “curar” la bifobia?

Cabe destacar que en algunos casos específicos la bifobia puede ser tratada terapéuticamente como un trastorno psicótico, de hecho, en cierta ocasión atendí a un joven homosexual que sentía una particular aversión por los bisexuales, dado que aun siendo niño fue violado por un tío que era bisexual pero que disimulaba muy bien su condición por ser un señor casado con una dama.

El muchacho denunció lo ocurrido, pero nadie de su familia le dio crédito a su versión de los hechos, por lo que a causa de ese trauma desarrolló una psiconeurosis por los bisexuales, basada en ciertos prejuicios que ha construido sobre ellos. Tales como que son los culpables de la homofobia en el mundo, debido a su promiscuidad y falta de compromiso con la comunidad lgtb, pues no son heterosexuales ni tampoco homosexuales, sino una condición indefinida.

En estos casos no es necesaria medicación alguna pues los síntomas de ansiedad no suelen ser tan agudos, sino que más bien suelen ser necesarias técnicas de relajación y charlas de crecimiento personal para superar los resentimientos y mejorar las relaciones del paciente con cualquier otro ser humano, independientemente de su deseo o preferencia sexual.

Miedo a sí mismo

Hace unos meses tuve oportunidad de acudir a una ponencia sobre el tema en una reconocida universidad en Sevilla, en la cual se planteó que entre los factores más determinantes del surgimiento del sentimiento bifóbico en el individuo, se sitúa el miedo a verse a sí mismo reflejado en otra persona.

Para la ciencia no es un secreto que muchos seres humanos se sienten atraídos por individuos del mismo sexo con la misma intensidad que por los del sexo opuesto, pero no se atreven a manifestarlo o a vivirlo por el estigma social que eso conlleva.

Esta situación tiende a provocar sentimientos negativos de parte del bisexual reprimido, hacia quienes viven su sexualidad libremente por dos motivos fundamentales:

Envidia

En el fondo de su inconsciente los bifóbicos no sienten rechazo por los bisexuales sino envidia, quieren ser como ellos sacando a relucir su verdadera preferencia sin miedo ni remordimiento, pero el temor los paraliza y no les permite actuar de esa manera, sino que por el contrario procuran disimular a toda costa sus inclinaciones, lo que nos lleva al siguiente punto.

Sobrecompensación

En su afán por no levantar la mínima sospecha sobre su atracción oculta por personas de ambos sexos, muchos son personas reprimidas, especialmente hombres, tienden a exagerar las expresiones propias de su género de nacimiento. Y por ende el hecho de expresar odio a los bisexuales constituye según ellos una de las formas más evidentes de demostrar cuan macho soy o que soy una mujer completa que disfruta solo de la compañía erótica de un “auténtico varón”.

Estereotipos específicos de la bifobia

En el tiempo que tengo analizando estos casos y dando mi aporte para superar este tipo de situaciones, he podido notar que los bisexuales se encuentran en una situación de particular indefensión pues en los últimos años la sociedad habla de los derechos y de la lucha de los homosexuales, pero se hace muy poco énfasis de que ellos también sufren discriminación como parte de la comunidad lgtb.

Y es que los estereotipos que le adjudican a los miembros de esta minoría sexual los convierten en el blanco de ataques tanto de heterosexuales como de homosexuales, pues se les consideran individuos promiscuos que tendrían relaciones sexuales con cualquiera, por lo que según este planteamiento son incapaces de comprometerse en relación alguna debido a su desenfrenado libido que los convierte en los protagonistas por excelencia de tríos, orgías e intercambios de parejas.

El solo reconocimiento público de ser bisexual atrae sobre la persona todos estos prejuicios bifóbicos de parte de heterosexuales y homosexuales, por lo que es frecuente que se hagan pasar solo como homosexuales cuando están rodeados de personas gays y se comporten como heterosexuales cuando están ante un público heterosexual, lo que suele producir un conflicto emocional en la persona víctima de la bifobia.

Sin mencionar que para muchos son los responsables de la propagación de enfermedades venéreas entre las personas heterosexuales y homosexuales.

Liberación de la sexualidad en el futuro

En los últimos tiempos he tenido oportunidad de analizar interesantes hipótesis que vislumbran a los seres humanos del futuro integrando una sociedad sin distinción alguna de género o identidad sexual, pues todas las personas serán pansexuales, es decir, se sentirán atraídos de forma libre por otro ser humano sin tomar en cuenta si es hombre o mujer, u homosexual o bisexual, pues esas definiciones o diferenciaciones ya no existirán.

Espero hayas disfrutado esta lectura que con mucha dedicación he preparado para ti y espero tus opiniones sobre este asunto en nuestra sección de comentarios, así como cuento contigo para difundir el presente artículo en todas tus redes sociales.