APOROFOBIA: MIEDO A LOS POBRES

APOROFOBIA. El dinero es un punto de referencia para mantener un cierto estilo de vida, sin embargo, nadie puede ser inmune a los altibajos del destino. Debemos que tener en cuenta que la pobreza y la riqueza son dos caras de la misma moneda y nunca se sabe cuándo y cuál dará una vuelta. La carencia en sí no es un problema, pero inicia cuando se empieza a desarrollar un miedo irracional a vivir en ella. De aquí nace la aporofobia, un trastorno que podemos definir como aquel miedo injustificado a la pobreza en general.

El miedo que la persona aporofóbica experimenta está ligado a muchos aspectos que están vinculados a la pobreza, no se limita a que el paciente tenga miedo a convertirse en pobre, también incluye el rechazo a otras personas que tienen menos recursos que ellos o son pobres, e incluso, un desagrado inevitable a los seres humanos en situación de calle, es decir, desprecian a los individuos indigentes.Aporofobia: Miedo a los pobres

¿Aporofobia o discriminación?

Debemos que tener mucho cuidado con estos dos términos, una persona aporofóbica generalmente sentirá un miedo a ser pobre, es decir, que le da terror convertirse en una persona con pocos o ningún recurso económico, a la vez, permanentemente tienen miedo a vivir en una situación de indigencia. Este miedo no está acompañado con el trato cruel y despiadado a los pobres o indigentes, es decir, una persona aporofóbica puede tener miedo a convertirse en pobre, pero, eso no quiere decir que tratará de una forma desagradable a una persona que sí lo sea.

Sin embargo, la gran mayoría de los aporofóbicos son personas con un alto nivel económico, gozan de un elevado estatus social, llevándolos a sentir un desagrado, un desprecio total a todas las personas que no tienen la misma cantidad de dinero. En este punto es que la aporofobia empieza a ir de la mano con la discriminación, es una actitud bastante despreciable porque la indigencia no define la calidad de las personas, el dinero no hace mejor a la gente, así como tampoco tratar mal a aquellos que no lo poseen.

Origen de la aporofobia

Este miedo puede aparecer en la niñez o en la adultez después de haber tenido un encuentro personal con los aspectos de la pobreza. Por ejemplo, algunos sujetos de estudio pueden resultar muy traumadas al observar la extrema pobreza de algunos lugares del mundo, esto les puede llevar a apreciar los bienes que poseen, al igual que la suerte de tenerlos, incluso, se pueden sentir con ganas de ayudar a otras personas en esa situación. No obstante, a otras personas puede causarles un temor de perder todo el dinero que han obtenido, volviéndose paranoicos e inseguros.

Otra experiencia traumática que pudo vivir una persona aporofóbica es un mal encuentro con alguien en condición de pobreza o indigencia. Hace unos años estuve tratando a un paciente que padecía de aporofobia, él formaba parte de una prestigiosa firma de abogados del país, sus ingresos eran sublimes y mantenía una vida muy ostentosa llena de lujos, un día fue abordado por varios indigentes que le quitaron todas sus pertenencias que cargaba en ese momento, teléfono, dinero en efectivo, su computadora portátil, entre otras cosas.

Desde ese día empezó a discriminar y a mostrar rechazo a todas las personas pobres, en especial a los indigentes, trayendo muchos problemas con el trato a otros individuos en su trabajo, si bien es cierto que su miedo fue originado por una muy mala experiencia, tampoco se trata de juzgar a todas las personas de la misma manera. Con muchas sesiones y diversos tratamientos, pudo curarse de su trastorno y superar la aporofobia.

La educación como factor influyente

Los aporofóbicos también pueden llegar a serlo debido a la influencia que recibieron en su infancia. Algunos se criaron en ambientes llenos de prejuicios, donde discriminaban a los que no poseían la misma cantidad de bienes que ellos, a estos se les inculcó un fuerte rechazo a todos aquellos individuos que por diferentes motivos son pobres.

Por otra parte, ciertas familias enseñaron a sus hijos que las personas pobres son gente relacionada con la delincuencia, la prostitución y las drogas, generando en esos niños un fuerte rechazo a todo aquel que tenga las características de alguien pobre. Esto es similar a casos de xenofobia en los que la familia es la que inculca el rechazo y el desprecio por personas de una determinada región del mundo.

Síntomas para detectar la aporofobia

Una persona con este miedo puede afectarse profundamente por las noticias económicas desfavorables, la pérdida de su empleo estable o el de un miembro de la familia, la ejecución de una hipoteca, crisis económica, etc. Curiosamente, existen personas que no tienen tanto dinero y se niegan a gastarlo, viven al mínimo manteniendo sus gastos lo más bajo posible. Lo hacen porque temen que su pequeña riqueza puede desaparecer.

Cabe mencionar que aporofóbicos han recurrido a actos no éticos o ilegales en un esfuerzo por conservar su riqueza y evitar a toda costa la pobreza. No obstante, sus actos ilegales no suelen ser premeditados con la intención de herir a los demás, sino como un medio para tratar de evitar una posible pobreza.

Algunos indicios para conocer que se padece de aporofobia

La gran mayoría de los aporofóbicos sufren de un estado constante de ansiedad y ataques de pánico, todo dependerá de la magnitud del miedo que presentan. Hay que recordar que vivir en un estado perpetuo de ansiedad termina ocasionando depresión, muchos de estos pacientes sucumben al uso de alcohol, cigarrillos u otras drogas cuando sienten que están perdiendo parte de su riqueza, evidentemente acuden a tales sustancias para calmar su estado de ánimo, pero, al final les traerá como consecuencia llevarlos al estado de pobreza que tanto temen.

Los ataques de pánicos son más frecuentes en los pacientes que sienten desprecio a los pobres, algunos de ellos empiezan a manifestar diferentes síntomas físicos como falta de aire, temblores, mareos, ganas de llorar, aumento del ritmo cardiaco, escalofríos, entre otros. El origen de estos ataques se relaciona con el hecho de que el aporofóbico tuvo contacto directo con un indigente, o, acudió a un lugar de aspecto decadente causándole un impacto porque lo vinculó con un ambiente de pobreza.

¿Es posible superar la aporofobia?

Si eres una persona que le tiene miedo ilógico a la pobreza, no te preocupes, si tiene una cura y no es una condición permanente. El acto de superar este miedo va de la mano con aprender a ver las similitudes existentes entre aquellas personas que tienen la riqueza y los que no lo poseen. Lo crean o no, cuando se elimina el factor dinero, se pueden encontrar rasgos comunes que la mayoría de los demás ignoran. Algunos casos de aporofobia, pueden ser en realidad un miedo de decepcionar a su familia o tratar con sentimientos de fracaso si se ven disminuidos sus activos.

Un terapeuta especializado puede proporcionar las herramientas necesarias para que el paciente entienda, la razón de su miedo y cómo puede manejar ese temor que lo perjudica. Entre los diversos tratamientos que podemos encontrar se encuentran:

Terapia cognitiva conductual

Es el tratamiento principal para combatir este tipo de trastorno, con esta terapia el paciente obtendrá la información que proviene de sí mismo para que pueda comprender su temor a los pobres, podrá entender los pensamientos y sentimientos que influyen en su comportamiento. Además, le brindará al especialista los suficientes datos para seguir aplicando otro tipo de terapias.

Programación neurolingüística

Es un proceso que lleva su tiempo, en este tipo de terapia se intenta controlar, eliminar o superar los miedos y aquellos pensamientos negativos que hay dentro de la cabeza de la persona. Es perfecto para tratar a las personas que tienen el miedo a quedarse sin dinero o vivir en la pobreza, en ella nos enfocamos en la solución del problema, mostrando la realidad y las alternativas que existen para crear un pensamiento positivo ante la vida.

Terapias de exposición

Los psicólogos la usamos mucho para curar diversos males relacionados con las fobias, por ejemplo, la ansiedad excesiva, los ataques de pánico, entre otros. En el caso de la aporofobia y la xenofobia, esta técnica viene perfecta para tratar los ataques de pánico que manifiestan los pacientes cuando están cerca de otra pobre. No todos se atreven en las primeras sesiones a realizar esta terapia, lo recomendable es primero hacer entender al aporofóbico que su miedo no tiene ningún tipo de fundamento lógico y que ese tipo de personas no les hará ningún daño.

Los seres queridos deben acompañar en todo momento para lograr una mejor curación. En varias oportunidades después realizar las sesiones de terapias cognitivas conductuales, llevé al paciente junto con algún miembro importante de su familia a un sitio de caridad, el paciente al principio se sentía inseguro, pero, una vez acostumbrando al ambiente, empezó a pasarla bien y logró sentirse a gusto con personas que, evidentemente, estaban en situación de indigencia.

Reflexión propia

Para superar el miedo a la miseria se debe mantener en mente que la vida es un gran sube y baja. Los tiempos difíciles pueden hacer a una persona fuerte, y también pueden traer muchas oportunidades. No hay que identificarse constantemente con la cantidad de dinero que hace una persona, hay que enfocarse en las buenas acciones que ellas pueden realizar y recordar que todo tipo de discriminación es mala.

Juntos podemos ayudar a otras personas para que se den cuenta que todos somos iguales, no nos dejemos llevar por prejuicios innecesarios que solo nos perjudican a todos. En consecuencia, te invito a compartir esta información sobre la aporofobia en tus redes sociales, a la vez de mantener una actitud amistosa y agradable con todas aquellas personas menos afortunadas.