ANDROFOBIA: MIEDO A LOS HOMBRES

ANDROFOBIA. Los hombres y las mujeres han estado viviendo juntos en esta tierra desde hace millones de años, uno deja de existir sin el otro, al igual que el día y la noche. Sin embargo, algunas, especialmente las mujeres jóvenes, pueden sentir mucho temor de los hombres. Tal tipo de miedo anormal e intenso hacia los hombres es conocido como androfobia, dicha palabra es derivada del griego “Andras” que significa hombre y “Phobos” cuyo significado es terror o miedo. En pocas palabras, se entiende por androfobia como el miedo irracional, constante y exagerado a los hombres, y percibirlos como peligrosos.

Una persona androfóbica trata de evitar lo más posible el acercamiento con los hombres, dicha persona puede sentirse insegura y nerviosa con la compañía de un hombre, incluso, en algunos casos graves si es un miembro de su familia o un amigo cercano. La androfobia puede afectar ampliamente la vida de la mujer, sobre todo las relaciones personales, laborales y familiares. El hecho de que una mujer sea androfóbica no quiere decir que no pueda tener amigos hombres, ella los podría, pero, se sentirían incómodas por completo alrededor de ellos.Androfobia: Miedo a los hombres

Origen de la androfobia

La androfobia pertenece al conjunto de fobias sexuales, de antemano se conoce que la sexualidad es un tema que siempre ha generado una tensión en la sociedad. Estas fobias sexuales pueden ir dirigidas hacia el género de la persona o sobre un aspecto determinado que involucrar el sexo. Las causas que originan las fobias sexuales pueden ser muchas y varían dependiendo de cada individuo que las sufre, entre las causas más comunes se pueden encontrar:

  • Un hecho traumático vinculado a una violación o un abuso sexual, especialmente en edades tempranas.
  • Haber presenciado un acto sexual, ya sea en persona o en un medio audiovisual, que haya sido impactante para el paciente.
  • Que haya ocurrido algún acontecimiento que tuvo como consecuencia que la relación sexual se haya hecho dolorosa o traumática y posiblemente concluida en un ataque de depresión.

Evidentemente, la androfobia puede ser generada por una de esas causas pero que estén vinculadas específicamente con un hombre, incluso, he tratado pacientes que en la niñez tuvieron momentos traumáticos con otros niños, concretamente casos de bullying, que tuvo como consecuencia la desconfianza en todas las personas del género masculino. Entre otras razones también podemos encontrar:

Comportamiento aprendido

El miedo y el nerviosismo de estar junto a un hombre también pueden tener su origen en el comportamiento que aprendió. En casi todas las sociedades y culturas, los hombres son el grupo dominante, son conocidos como seres potencialmente agresivos gracias a que son físicamente más fuertes y resistentes. Esto podría ocasionar que la mujer, desarrolle un temor hacia los hombres. La educación religiosatambién juega un rol fundamental, algunas personas que han recibido dicha educación de manera estricta terminan desarrollando este tipo de fobia.

Factores genéticos

Algunos psicólogos relacionan la genética y la herencia con la androfobia. Las personas, especialmente las mujeres, son vulnerables a sufrirla si previamente tienen una historia familiar de algunas fobias. El miedo y la ansiedad pueden ser subyacentes en la construcción genética, así como también la crianza que le den los padres, en algunos casos, las malas experiencias de los familiares pueden terminar generando un temor en la mente de las niñas.

Síntomas que pueden presentar las androfóbicas

Los síntomas pueden variar en los pacientes, todo depende de la magnitud en que la persona siente el miedo a los hombres, entre los síntomas más comunes, o leves, que pueden presentar los pacientes están; la ruborización facial, los temblores, sudoración, inseguridad, vergüenza, angustia, tensión muscular, aceleración del pulso cardíaco, miedo al hacer ridículo, entre otros.

Por otra parte, algunos pacientes pueden presentar cuadros severos de androfobia combinados con ataques de ansiedad; hace un tiempo traté una paciente llamada Laura, ella padecía androfobia debido a que en su niñez fue abusada por su padrastro, desde ese entonces empezó a manifestar un miedo hacia todos los hombres mayores que ella, aunado a eso, su caso se complicó debido a malas experiencias amorosas con distintas parejas jóvenes que terminaron ocasionando que rechazara el acercamiento de cualquier hombre.

Ella al llegar a mi consulta, presentaba síntomas como pensamientos y pesadillas que involucran hombres que le hacían algún daño o era atacada por ellos, los pensamientos relacionados con hombres le provocaban miedo, ansiedad, su temor era irracional, pero, evitaba cualquier tipo de relación con los hombres y en algunos casos, ella me confesó que evitaba salir de su casa para mantenerse alejada de los hombres. Con el tratamiento adecuado y una buena orientación psicológica pudo superar este miedo logrando vivir tranquilamente su vida de manera normal.

Todos los días las personas pueden encontrarse con un hombre, al momento de estar cerca de uno y se empieza a manifestar algunos de los síntomas de esta fobia, ya es motivo suficiente para acudir a un psicólogo para comenzar el tratamiento antes que el trastorno se agrave y comience a afectar momentos de la vida diaria.

Tratamiento para combatir la androfobia

Tanto la duración como el tipo de tratamiento dependerá de la gravedad de los síntomas del trastorno, así como el estado mental del paciente, lo principal es realizar un diagnóstico seguido de una evaluación psicológica para poder conocer los alcances de la fobia, las razones de su padecimiento y poder establecer los tratamientos más apropiados para lograr superarla.

En esta fobia es frecuente que uno de las razones de padecimiento sean por haber experimentado en algún momento cualquier tipo de abuso, estos casos se deben tratar con total delicadeza y no con tratamientos generales ya que dicha vivencia traumática puede traer otras secuelas psicológicas. Entre las terapias para controlar una androfobia no tan grave se encuentra:

Terapia de exposición con relajación

La terapia de exposición es una psicoterapia efectiva utilizada para el tratamiento de androfobia. Dicha terapia está dirigida a reducir el nivel de miedo con la exposición gradual del paciente hacia sus miedos, en estos casos, el psicólogo guía a la persona a través de las sesiones de exposición con los hombres de verdad, o imágenes y videos de hombres, depende del grado en que se padece la fobia. En la terapia se usan diferentes métodos de relajación como la respiración controlada, las visualizaciones de la mente y meditaciones, entre otras. A medida que la persona se habitúa a las sesiones, desarrollará la tolerancia y fuerza suficiente para hacer frente a su miedo a los hombres.

Terapia cognitiva conductual (TCC)

La TCC es una psicoterapia que se centra en la comprensión de los pensamientos y el comportamiento de una persona con este tipo de trastorno. En el caso de la androfobia, se realizan varias sesiones de asesoramiento donde la persona habla de cómo y porqué su temor hacia los hombres. A través de las sesiones, se enseña diferentes maneras de tolerar el miedo, y mantener un comportamiento normal.

Existen otros tipos de tratamientos que de igual forma son utilizados en otras fobias, lo importante siempre será identificar la razón del miedo a los hombres. Te invito a compartir el presente artículo en tus redes sociales para ayudar a otros que posiblemente puedan padecer este tipo de fobia.