MITOFOBIA: MIEDO A LAS MENTIRAS

MITOFOBIA. Lo mejor que podemos hacer todas las personas es andarnos con la verdad siempre por delante, no hay necesidad de esconder las cosas o disfrazarlas para contárselas a alguien más. La mitofobia es el miedo compulsivo y sin medida hacia las mentiras, calumnias y engaños. Normalmente se desarrolla después de haber vivido en carne propia una gran mentira, y les aterra el hecho de pensar en que les puede ocurrir nuevamente. Esta fobia se relaciona directamente con la bogifobia que es miedo al coco o a las historias o leyendas falsas que inventan los padres para asustar a los niños.

Miedo a las mentiras

Causas de la Mitofobia

Los timos o estafas han sido parte del “oficio” de muchas personas, y siempre hay algún desafortunado que cae en sus trampas, tal fue el caso de la señora Luna, una paciente que acudió a mi consulta que aparte haberla diagnosticado mitotofóbica, también presentaba un cuadro de depresión severo. Había sido engañada por unas personas que le estaban vendiendo una casa, ella invirtió todos sus ahorros, inclusive vendió el negocio que sus padres le habían dejado como herencia. Le transmitían tal confianza y seguridad que ella cayó en sus redes como muchos otras víctimas.  

Cuando pasamos por un evento desdichado como este es difícil volver a confiar en las personas, las personas se culpan y creen tontas por lo que les pasó.

Síntomas de la Mitofobia

  1. Ansiedad y pánico al oír historias o mitos
  2. Rechazo hacia las personas que suelen inventar muchas cosas
  3. Aceleración cardíaca
  4. Sudoración
  5. Repulsión por las películas fantasiosas.

En casos muy extremos se aíslan y no les gusta leer libros de novelas o historias fantásticas pues saben que todo lo que se dice ahí son mentiras.

Tratamiento para la Mitofobia

Lo primero que hago es tener un conocimiento bastante amplio de la condición de cada uno de mis pacientes, las circunstancias por las que ha tenido que atravesar y el tener claro el grado de salud mental que posea desde el momento en el que llega a mi consultorio

Como siempre recomiendo lo mejor es asistir a psicoterapias, donde ayudo a mis pacientes a buscar el origen de la fobia y de qué manera los afecta en su vida cotidiana, después buscamos una solución a la problemática con distintas técnicas terapéuticas.

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