MISOFOBIA: MIEDO A LA SUCIEDAD Y A LA CONTAMINACIÓN

Misofobia. La limpieza y la higiene son, obviamente, elementos importantes en nuestra vida diaria, una persona normal sería cautelosa durante su visita en un hospital o en un lugar donde se observa mucha suciedad. Sin embargo, para los que tienen misofobia, estos sentimientos están por todo su cuerpo y mente constantemente sin importar en qué lugar se encuentren. Tener cuidado con el sucio es importante para la salud, pero sí evitar todo lo que te rodea es siempre lo primero en la lista de tareas, es posible que usted sufre de este trastorno.

Misofobia: Miedo a la suciedad, a la contaminación o a los gérmenes

Esta fobia consiste en el miedo irracional que puede presentar una persona hacia la suciedad y todos los tipos de gérmenes, las bacterias que vienen incluidos con este tipo de contaminación. Las personas misofóbicas están excesivamente preocupados por estar ambientes que no sean limpiados con regularidad o que su aspecto no se vea cuidado como debe ser para que siempre se mantenga limpio y aseado.

Alguien que tenga tal trastorno está muy involucrado en los hábitos sanitarios como la limpieza de las manos y de su cuerpo, esto puede resultar grave porque puede interrumpir las tareas diarias de la vida.

¿Existen otras fobias relacionadas con la misofobia?

En una conferencia que participé sobre este tema, se habló mucho acerca del vínculo que posee esta fobia con la rupofobia, molismofobia y la bacilofobia. En principio, muchos psicólogos y psiquiatras explican que no existe ninguna distinción entre ellas y que todas son conocidas como el miedo a los gérmenes, bacterias y/o suciedad, pudiendo ser acreditadas solo como misofobia, incluso, se pueden encontrar diversos artículos o libros donde se coloca que son lo mismo.

Por otra parte, un grupo de especialistas hace una importante distinción entre ellas. No hay que negar que todas tienen una relación con las bacterias, y cualquier tipo de suciedad o contaminación, pero, estos especialistas afirman que la misofobia es la base para la rupofobia, molismofobia y la bacilofobia. Esto se debe a que abarca todos los miedos relacionados con la suciedad, no obstante, ella se subclasifica en estos tipos de fobias que solo representan una parte específica del miedo. 

Rupofobia

¿Alguna vez han visto a una persona que se lava las manos a cada rato cuando toca algo que considere sucio, o limpia mucho un lugar donde se encuentre? Pues posiblemente ella sufra de rupofobia. Los rupofóbicos pueden desarrollar algunas aversiones extremas a lo que ellos perciben como impuro.

Los individuos que padecen esta fobia pueden sentirse muy desagradables cuando se ensucian porque sienten una sensación de incomodidad sin control. También pueden sentir una especie de picazón y otros problemas relacionados con la sensibilidad de la piel. Los rupofóbicos pueden experimentar una profunda depresión y ansiedad cuando sienten que están sucios o se encuentran en un lugar que para ellos no esté desinfectado.

¿Molismofobia es lo mismo que rupofobia?

Hay un problema con estas dos fobias, la rupofobia proviene del griego “rhypos” que significa “suciedad” y la molismofobia deriva del griego “molysma” que también significa suciedad. En otras palabras, significan lo mismo solo que varía su origen etimológico.

Sin embargo, algunos expertos mencionan que la molismofobia también está asociada a la contaminación, es decir, las personas molismofóbica no solo le tienen miedo a la suciedad sino también a la contaminación que hay en el ambiente. Por ejemplo, uno de ellos no se arriesgará a salir de su “zona segura” para adentrarse en un ambiente contaminado, generalmente se aíslan en esas zonas para no sufrir extrema ansiedad y ataques de pánico.

Bacilofobia

Preocuparse por bacterias extrañas debe ser el trabajo de nuestro sistema inmunológico, no la nuestra. La bacilofobia, también llamada a menudo bacteriofobia, microbiofobia o germofobia, es uno de los más comunes tipos de fobias que pueden causar que alguien sea obsesivamente limpia y mantenga un miedo irracional a los gérmenes o bacterias, ya sea en un ambiente, comida o líquido.

A ningún individuo cuerdo le gustaría consumir algún tipo de alimento contaminado o sucio, es antihigiénico y poco saludable, pero, es imposible librarse al 100% de todos los gérmenes y bacterias que pueden poseer. El miedo que presentan algunos bacilofóbicos puede ser tan grave que evitan consumir cualquier tipo de alimento o líquido con el propósito de evitar cualquier ingesta de bacterias. Estos pacientes pueden sufrir cuadros de mala alimentación, así como de desnutrición sí su fobia no es tratada a tiempo.

Hemos profundizado más en el tema de la bacilofobia en un apartado especial que te invitamos a consultar.

¿En qué se diferencia la rupofobia o molismofobia con la bacilofobia?

Estas fobias mantienen muchas similitudes entre sí, pero, la característica principal que diferencia la rupofobia o molismofobia de la bacilofobia es el origen del miedo. El terror de la rupofobia proviene de la suciedad en cuestión, el molismofóbico no le tiene pavor a los gérmenes que se encuentran dentro de la suciedad, por ello, pueden tener un comportamiento “más normal” que un bacilofóbico.

Por otro lado, el miedo de un bacteriofóbico radica en las bacterias, sus métodos de limpieza serán más obsesivos que los de un Rupofóbico, al igual que su alimentación estará afectada por su comportamiento, siendo más ansioso y estresado para no “contaminarse” de este tipo de agentes.

Origen del miedo a la suciedad o contaminación en general

Ocurren mayormente en los individuos que tenían algún problema de salud importante en el pasado u observaron a un ser querido pasar por un trauma relacionado con la salud. El pavor extremo puede ser resultante de encontrarse con tal incidente traumático, que ha implantado el terror de adquisición de contaminación o infección por mantener un contacto con la suciedad. Estos comportamientos son obsesivo – compulsivo y entre otras causas también tenemos:

Herencia y crianza

La herencia ha estado estrechamente relacionada con la aparición de diversos tipos de fobias, las personas son más vulnerables a adquirir misofobia si alguien de su familia ya había sufrido el mismo miedo anteriormente. Por otra parte, es un comportamiento aprendido que se obtiene de la gente que rodea a la persona. Ver a un familiar cercano que presenta un comportamiento excesivo de limpieza puede influir fácilmente en las actitudes del niño.

Trastorno obsesivo compulsivo

Está estrechamente vinculado con estos tipos de fobias. Una persona puede comenzar a tener misofobia y empezar a obsesionarse por la pulcritud, o, alguien obsesionado con la limpieza empieza a manifestar síntomas de esta fobia Los que han desarrollado una rutina obsesiva de limpiar y hábitos sanitarios sufren un odio y repulsión hacia los microbios, por ende, corren el riesgo a convertirse en misofóbicos.

Síntomas para identificar la misofobia

El síntoma principal de misofobia es un miedo irracional sin control. Esto puede manifestarse de manera diferente dependiendo de las personas. Un misofóbico, por ejemplo, podría estar obsesionado con la suciedad del transporte público, o con polvo que se les adhiere a los juguetes de un niño que juega en el parque, mientras que otra persona puede tener miedo a la falta de limpieza en el hogar. Comportamientos comunes asociados con este trastorno incluyen:

  • Lavarse las manos de manera compulsiva.
  • Uso excesivo de desinfectantes y jabón antibacterial.
  • Miedo al contacto físico con los demás.
  • Miedo extremo de enfermarse.
  • Ansiedad al estar en ciertos lugares, como oficinas, hospitales, aviones o cualquier otro donde la suciedad y la contaminación podrían estar presentes o confinados. Esto puede venir acompañado de síntomas físicos como: respiración rápida, ritmo cardíaco acelerado, nerviosismo, falta de concentración, sudoración excesiva, tartamudeo, entre otros.

Algunos pacientes que he tratado con casos de misofobia me comentaron que se sentían ansiosos cuando llegaban a sitios con aspecto lúgubre o deteriorado, e incluso, si descubren las áreas en las que permanecen han estado abandonadas. En esos casos, ellos manifestaban ataques de pánico leves a graves, dependiendo de la posibilidad de contacto que pudieran tener con la suciedad.

Tratamiento para curar la misofobia

Afortunadamente, los métodos para conquistar este trastorno que generan estas fobias se encuentran ahí afuera. El tratamientopuede abordarse desde varios ángulos diferentes, tales como la terapia cognitiva-conductual y la terapia de exposición. A la vez, algunos medicamentos pueden ayudar a tratar el peor de los síntomas, como la ansiedad extrema o los ataques de pánico.

Utilizando el método de la terapia de exposición se pueden lograr muchos avances, primero se expone lentamente a la situación que le da miedo dentro de un ambiente controlado y luego, cuando ya se hayan logrado muchos avances, en situaciones de la vida real. Las terapias pueden ser por periodos cortos o largos de tiempo, dependiendo de la gravedad del caso.

La gente que padece esta fobia puede aprender a ayudarse a sí mismos. Primero deben conocer la razón de su miedo para después, controlar los pensamientos negativos para mantener los efectos reales de los gérmenes fuera de proporción. Por último, la práctica de técnicas de relajación como la respiración profunda, yoga y la relajación de los músculos puede ayudar a las personas a evitar un ataque pánico o ansiedad.

Informarse es el primer paso para combatir los miedos que pueden surgir, continuar viviendo con una fobia probablemente va a perturbar la vida de quien la padece, en tal sentido, te invito a compartir esta valiosa información en tus redes sociales y ayudar a que otros conozcan mejor sus peores temores.