FONOFOBIA: MIEDO A LOS RUIDOS

FONOFOBIA. Es el miedo a los sonidos o decibeles altos, también es conocida como acusticofobia. Esta fobia no se puede categorizar dentro de las otras subcateogorías de fobias especificas, y mucho menos en fobias sociales, y por ese motivo se encuentra en la subcategoría otras fobias. En mi experiencia como psicóloga solo he tenido un caso de fonofobia, mi paciente en ese momento me comentaba que desde pequeño no soportaba comer alimentos que le causaban mucho ruido, como las galletas y frituras. El simple hecho de que crujiera un pan tostado con sus dientes lo alteraba al punto de ponerse a la defensiva por su temor. Este temor en otros campos lo conocen como misofonía, que es la reacción en concreto a los sonidos fuertes.

Esto es exactamente lo que causa la fonofobia, un miedo excesivo a sentir un ruido tan fuerte que logre alterar al sujeto y llegar al punto de no poder controlar sus emociones. Como estudiante constante de psicología, aunque ya tengo mi título de psicóloga, sigo leyendo en búsqueda de algún tratamiento, este miedo me causa una gran inquietud porque si el afectado no puede sentirse libre en la sociedad por el miedo a percibir fuertes sonidos, entonces tiene un problema muy serio que debe ser evaluado por un profesional para un tratamiento adecuado que disminuya entre otras cosas, la ansiedad incontrolable.

He leído que pacientes fonofóbicos sufren de terribles casos de depresión y hasta unos casos extremos de suicidio han sido reportados por sonidos exagerados. Las personas que padecen de este miedo se terminan aislando por el miedo que sienten hacia el sonido, perdiendo así el contacto con sus familias y amistades, evitando asistir a reuniones o fiestas.

Mi paciente con fonofobia y misofonía no encontraba tranquilidad al visitar a sus padres o reunirse con sus amigos del colegio. El paciente vivía retirado de la ciudad, porque lo hacía sentir cómodo, y la mayoría de las veces que salía de su casa usaba tapa orejas, por el miedo a sentir ruidos fuertes.

Miedo a los ruidos

Causas de la Fonofobia

La fonofobia, es común en niños que padecen de autismo, la mayoría de las veces los autistas sufren de fonofobia por ser más sensibles a su medio ambiente llevándolos así a descontrolarse con ataques constantes de ansiedad, por los efectos sonoros del exterior.

Otra de las causas de esta fobia, como ya antes he comentado son los episodios traumáticos de la infancia, por algún evento ocurrido en la escuela o en el hogar.

Síntomas de la Fonofobia

Es usual que en las calles existan fuertes ruidos, por lo que los pacientes llegan al punto de no salir de sus casas para no sentirse alterados. Las reacciones descontroladas, y la sudoración excesiva, seguidas de una elevación de las pulsaciones cardíacas (taquicardia) son los síntomas más destacados de esta vida en silencio.

Los sujetos consultados han desarrollado también hiperacusia, una peligrosa sensibilidad en el oído producto de lo irritados que se pueden llegar a poner por los fuertes sonidos.

Sin embargo, no todos los fóbicos poseen los mismos síntomas, en el caso de mi paciente los cambios de humor, eran característicos, al sonar una campana él pegaba un salto, inmediatamente fruncía el ceño y sus dedos se enroscaban, su amargura se hacía notar con quejidos. Los pacientes con fonofobia no suelen sentirse agradados nunca, todo lo contrario, siempre están temerarios a cualquier tipo de sonidos que suceda.

Tratamientos para la Fonofobia

Para superar estas fobias es recomendable tratarse con psicoterapia, buscando la relajación del fóbico, logrando una total confianza y sienta que está en su zona de confort, los psicólogos nos encargaremos de acercar poco a poco al paciente a una situación de ruido, y allí estimular los sentimientos para que puedan ser controlados, teniendo cuidado, controlando la ansiedad que automáticamente sienten.Otro tratamiento que ayuda a la disminución de los síntomas de la fonofobia es la terapia de hipnosis.

Fobias Relacionadas con la Fonofobia

La Fonofobia no está relacionada con ningún tipo de enfermedad auditiva, incluso, nosotros los psicólogos hemos observado que no es necesaria la presencia de un sonido fuerte para que el paciente empiece a manifestar los síntomas. Al consistir el miedo a los ruidos, se puede vincular con otros tipos de fobias que se relacionan con el sonido en general, entre ellas están:

Ligirofobia

Podemos definirla como el terror irracional que puede sentir una persona cuando escucha ruidos fuertes, agudos y de características repentinas, es decir, no hay un aviso previo que identifique que será generado ese sonido, por ejemplo, las explosiones. He tenido pacientes que presentan dicho de pánico y no pueden aguantar el sonido que genera la explosión de un globo, petardo o cohete.

En los peores casos de esta fobia, las personas no pueden mantenerse cerca de globos muy inflados por miedo a que revienten. Muchas personas en el mundo presentan este tipo de fobias, sin embargo, no es muy conocida porque los pacientes pueden vivir una vida normal, aunque tienden a huir de situaciones u objetos que produzcan ese tipo de sonido.

Telefonofobia

Las fobias pueden variar dependiendo de la mente humana, una de las fobias que ha traído la tecnología es la telefonofobia, esta fobia se puede definir como el miedo a los teléfonos, cabe aclarar que no se refiere al miedo en sí a los teléfonos sino al hecho de hacer o recibir una llamada telefónica. Los pacientes que padecen este miedo a los teléfonos mantienen un estado de ansiedad natural que se manifiesta en ellos en el momento que escuchan el timbre del aparato o se colocan en la posición de realizar una llamada.

Algunos psicólogos manejan la teoría el tipo de fobia está estrechamente vinculada a la Ligirofobia, más que todo porque el sonido de un teléfono es agudo y repentino, a la vez, al colocarse el auricular en el oído para realizar una llamada, la persona se expone a recibir un sonido impredecible en cualquier momento.

Cabe destacar que padecer de Ligirofobia o Telefonofobia no quiere decir que se padece de Fonofobia, están relacionadas por el sonido, pero no son el mismo tipo de fobia. Un ejemplo de ello es la antigua cantante Anette Olzon de la banda de metal sinfónico Nightwish, ella ha manifestado en varias entrevistas que padece de Ligirofobia, no obstante, eso no le ha impedido cantar durante los conciertos cuando es evidente el sonido estruendoso que todo fonofóbico temería.

Debemos recordar que es importante atacar las fobias antes de que ellas nos puedan atacar a nosotros sin darnos cuenta, por ello comparte nuestro contenido para informar a las personas que pueden estar padeciendo estas fobias.