FARMACOFOBIA: MIEDO A LOS MEDICAMENTOS O A LAS DROGAS

FARMACOFOBIA. Existen miedos que por su complejidad pueden resultar más o menos peligrosos para el paciente y las personas que los rodean, especialmente esos miedos que ponen en riesgo la salud. Esta es una de las fobias más complejas que hemos tenido que tratar porque básicamente, cierra las puertas a uno de los tratamientos principales con los que se conduce a la sanación de las fobias, que es la medicación a través de fármacos que disminuyen la ansiedad o controlan los efectos secundarios de las enfermedades que se desarrollan a partir de estas dificultades mentales.

Miedo a los medicamentos

El miedo a los fármacos representa un problema silencioso que la comunidad debe atender, no sólo porque los pacientes que sufren de farmacofobia representan un peligro para sí mismos, sino porque pueden afectar en muchas medidas a las personas que rodean a este tipo de enfermo mental.

Tipos de farmacofobia

El farmacofóbico también puede ser aquel que desarrolla un temor a crear dependencia o adicción a una medicina o una droga. Todos en algún momento hemos sentido pánico de tener una enfermedad grave, que nos obligue a tener un tratamiento de por vida para mantenernos estables, por ejemplo, la diabetes, cuyos pacientes requirentes o dependientes de insulina no pueden tener una vida normal si no se someten a este riguroso tratamiento dosificado.

La farmacofobia se manifiesta desde la niñez en muchas ocasiones. El desagrado por el jarabe que tiene mal sabor puede ser el punto de partida para este trastorno que dificulta la ingesta de vitaminas y minerales esenciales por parte del menor y complica la  vida de los padres que deben administrarlos.

Orígenes de la farmacofobia

Si la automedicación es la descontrolada forma de tomar pastillas y brebajes para enfermedades que no tienen la supervisión clínica. La farmacofobia es la antigénesis de este mal, pues el paciente desarrolla un trastorno de aversión hacia cualquier medicamento sin importar el efecto que tenga en el cuerpo.

He tratado con un par de pacientes solamente y he seguido el caso de un interno del colegio que constantemente evaluamos. Los tres casos han desarrollado un pánico sin control ante la idea de que se les va a suministrar un medicamento por cualquier vía. Se podrán imaginar como son las escenas cuando el fármaco que se le debe administrar es vía endovenosa. Por lo general, tiene que ser una anestesia asistida la que se le coloca previamente para que puedan ser atendidos.

Los matices del origen de estos tres casos son diversos en la historia que cuentan los afectados, pero en todas, lo que prevalece es una experiencia traumática tiempos de niñez basados en mala praxis. Solo uno de los estudios ha demostrado que es posible que este miedo sea hereditario y la base de este foco de miedo también es una mala medicación por parte de un profesional de la medicina.

Es por eso que estudiar los orígenes de esta fobia es tan importante como la posterior evaluación del tratamiento y por supuesto del modo de administración de los medicamentos y las terapias.

Relación con otras fobias

La farmacofobia tiene características muy peculiares que la hacen parecerse a otras fobias, por ejemplo, la algofobia, el miedo al dolor, permite fácilmente una persona confunda esta fobia con el miedo a recibir la molestia de un piquete de aguja que produce dolor, pero en realidad a lo que se teme es que el medicamento provoque efectos secundarios no deseados, no necesariamente dolorosos, pero estos pueden ser hasta visibles como acné, manchas en la piel, entre otros.

Sus principales síntomas

Me preguntan ¿Porque el miedo a una simple cápsula? Pues no. Desde mi punto de vista, no es el miedo al fármaco como tal, al objeto, lo que es temido es la reacción o consecuencias que tenga sobre el cuerpo. Es por eso que el síntoma que reina en el farmacofóbico es la ansiedad y el nerviosismo.

Por supuesto que hay síntomas accesorios como la sudoración, el llanto, bajas de presión, como las que hay en un paciente con belonefobia (miedo a las agujas) que a propósito, suele ser el diagnóstico inicial de un psicólogo cuando examina al paciente, pero luego se dan cuenta que el tema va mas allá de un simple piquete de aguja.

A pesar de no ser un síntoma directo sobre el cuerpo, los problemas familiares entran en juego cuando la farmacofobia esta presente en el hogar. Las personas que te rodean, por lo general procuran que el estado de salud sea el óptimo. Si medicarse es lo que se necesita, pero usted como paciente de esta fobia se niega y generará cualquier clase de conflictos en su entorno, provocando situaciones que hacen tambalear la estabilidad familiar.

Tenemos que hablar sobre este complejo tratamiento

Las personas que se niegan a tomar medicinas también toman el riesgo de que los síntomas de la enfermedad original se incrementen. Si, un farmacofobico puede vivir una vida tranquila hasta que tiene que enfrentarse con su problema. En ese momento comienza una guerra con luchas constantes para ingerir un tratamiento que debe curar heridas o síntomas que nada tienen que ver con la afección mental de esta fobia.

Luego viene el tema de la confrontación. No se trata simplemente de atacar un miedo con lo que provoca el terror. La principal herramienta es la terapia. Una con muchas etapas en las que se debe tener una preparación tanto física como psicológica, tanto del paciente como de los familiares.

Vamos a definir los niveles mas básicos de la terapia para tratar la farmacofobia:

Reconocimiento

No es mas que una conversación previa, en la que se identifican tres escenarios, el primero, en el que se tiene la conciencia del problema, en el que las excusas que puedan surgir no son mas que trabas para iniciar un tratamiento con medicamentos para una determinada enfermedad. El segundo, en el se acepta que se debe tomar el medicamento a pesar de las consecuencias que tenga, incluso siendo inequívoca la razón para objetar la necesidad de tratamiento. La tercera, aceptar mas el tratamiento, disponer de la fuerza para iniciar terapia de acercamiento.

Interacción

Saltamos directamente a la interacción con los diferentes tipos de medicamentos porque la hipnosis ha demostrado ser ineficaz en cada evaluación. La interacción no se refiere directamente al contacto, esto es otro paso. En esta etapa entablamos un contacto indirecto con el medicamento. Esto puede ser, desde buscar la pastilla o el jarabe en las farmacias, hasta incluso tocarlo, recordemos que la fobia no se manifiesta hacia el objeto, sino a las reacciones del cuerpo a este.

Otro tipo de interacción son las páginas web que ofrecen servicios de distribución de medicinas y drogas legales como la marihuana que se receta para diferentes tratamientos de enfermedades. En esta web tienes un buen ejemplo, nota como no solo es una growshop, también brindan asistencia personalizada y contenido para explicar como se hace este negocio.

Contacto

El contacto controlado de los efectos de la medicina con el paciente es la etapa final, pero a la vez la mas larga. También en la que muchos factores interceden, no solo la familia, los agentes físicos del medicamento actúan de manera efectiva para hacer efectos simples y sin mucha fortaleza sobre el paciente. En los previos al contacto definitivo, ya se logra que el fóbico se someta a masajes cuyo efecto es solo la relajación y la tranquilidad de tener un cuerpo sano.

Otros elementos como infusiones y tés son empleados para dar sensaciones de seguridad a la persona.

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