LOGOFOBIA: MIEDO A LAS PALABRAS

LOGOFOBIA. He querido estudiar en persona un caso de Logofobia casi desde que me gradué y por fin lo obtuve, por eso les quiero traer la primicia de mi experiencia con este paciente que siente un miedo irracional y extremadamente injustificado a las palabras y todo lo que conlleva tener una participación oral en público. Este miedo se basa principalmente en el temor a ser ridiculizado frente a un grupo de personas, pero existe también otra cara de la moneda, donde la persona tiene pánico a determinadas frases o palabras.

Miedo a las palabras

Logofobia: Miedo a hablar en público

En clase de ontología había una chica que sudaba en exceso cuando le tocaba exponer frente a la clase o simplemente cuando el profesor le preguntaba algo. Un día el doctor que nos impartía la clase le dijo que ella estaba en vías de convertirse en una logofóbica y nos mandó una tarea relacionada. Hoy podemos saber que existen personas que pueden incluso perder el conocimiento al estar frente a un público que lo escuche. Este tipo de personas son aisladas en la sociedad y no interactúan sino con un reducido grupo, las complicaciones se perciben cuando la soledad y el recelo por las personas que lo rodean aumenta en consideración con anteriores ocasiones en los que simplemente se comparte una opinión en una conversación.

Su tratamiento es en familia, en un seno de confianza máximo que permite regenerar el desenvolvimiento oral de la persona hasta llegar a un límite de curación que reactiva la sociabilidad de la persona.

Verbofobia: Miedo a determinadas palabras

La logofobia, también llamada verbofobia, también es cuando una persona (como el caso que trate recientemente) tiene miedo a algunas palabras o frases incluso dependiendo de la forma en la que se dicen. Mi paciente sentía pánico, sudoración y temblores cuando escuchaba frases como “Más fuerte”, “Más rápido”, “Debes entrenar más”.

Se trataba de un adolescente de tan solo 14 años que acudió a mi consultorio guiado por su mama. Su trama radica en el maltrato psicológico que un entrenador de natación le daba durante las clases. Fue tan severo, que las frases que frases que comúnmente le repetía cuando nadaba en la piscina le ocasionaron un daño mental que provocaba dolores de cabeza, mareos e irritabilidad. Aún estamos en un tratamiento basado en comunicación con líderes de equipo, calmantes y analgésicos para sus síntomas.

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