FOTOFOBIA: MIEDO A LA LUZ

FOTOFOBIA. La fotofobia es una sensación de mayor vulnerabilidad a la exposición de luz, ya sea de luz natural o de luz artificial. Los pacientes que acuden a una cita conmigo por este problema sufren esta enfermedad en situaciones normales y cotidianas, no hablamos de fotofobia en los casos en los que se produce un aumento repentino de la cantidad de luz ambiente o en transiciones bruscas de un espacio cerrado a un espacio exterior, es decir, cuando existen cambios imprevistos de la cantidad de luz que se recibe. Las personas que desarrollan una degeneración ocular por la edad, con una alteración de córnea o con una catarata, presentan un mayor número de afectados por fotofobia, ya que padecen mayor sensación de deslumbramiento que  las personas con una retina normal y con un cristalino joven.

Ojos sensibles a la luz

Causas probables de la fotosensibilidad

El ojo está preparado para adaptarse a cierta cantidad de luz de acuerdo al entorno en el cual se encuentre, sin embargo se puede decir que el umbral de tolerancia a los cambios de intensidad de la luz, es inherente a cada persona, ya que encontrándose dos personas presentes simultáneamente en el mismo lugar, recibiendo la misma cantidad de luz, puede que a una de ellas no le afecte en lo absoluto, mientras que la otra resulte muy perjudicada en su visión, esta última muy probablemente padezca de fotofobia; He aprendido que estos orígenes se deben a una diversa gama de factores, tales como: hábitos de vida, personalidad, afecciones de la vista, consumo de ciertos fármacos y drogas como anfetamina o cocaína, uso de lentes de contacto sin el cuidado que amerita. En una ocasión conocí a un fotofóbico que padecía de un glaucoma congénito o úlcera corneal.

Factores de riesgo de la fotofobia

Esta condición de hipersensibilidad a la luz, puede llevarnos a situaciones peligrosas, por ejemplo, si estamos conduciendo en la noche y se nos presenta repentinamente un coche a contravía con las luces largas, nos quedamos deslumbrados y durante unos segundos perderíamos el control del coche.

Día a día, manejamos aparatos tecnológicos como tabletas, celulares y computadoras; una persona que presente fotofobia pudiera verse incapacitada para soportar, aunque sea el reflejo de las pantallas de estos artefactos. El reflejo de los rayos del sol en las ventanas de los edificios, puede dejar a un paciente que presente este síntoma desorientado en plena calle, sin contar que cada vez que se expone a estas situaciones, sin la debida protección en la vista, el daño que se ocasiona es acumulativo, haciendo cada día más grave el problema, y pudiendo asociarse con otros síntomas como dolor de ojos, ojos llorosos, ojos rojos o pérdida definitiva de la vista.

Fobias con relación

Implicaciones de la fotofobia

En mi experiencia profesional he podido constatar que la inhibición social de una persona que pasa gran parte de su tiempo encerrada y aislada en su lugar de residencia, adicta a cualquier forma de interacción virtual (videojuegos, chats, redes sociales, u otras) en detrimento de mantener relaciones sociales reales cara a cara, suelen experimentar síntomas relacionados con el empobrecimiento de la visión, tales como la fotofobia, bien sea real o subconscientemente inducida para justificar la incomodidad de relacionarse que siente con el mundo exterior.

Lograr extraer a estos pacientes de este cuadro no es una tarea sencilla, ya que su trastorno está asociado con miedo al rechazo, miedo a todos los que lo rodean, incluyendo a quien realmente pretenden ayudarlos, incluso a mi como terapeuta. Aunque su comportamiento realmente pudiera estar originado por un profundo desprecio hacia sí mismos, y lo expresan mediante ese temor a interactuar con el resto del mundo. Es común notar a estas personas las pocas veces que salen del escondite, en el que convierten su casa o habitación, llevando gafas con cristales oscuros, aunque aparentemente las usan para protegerse de la luz solar, por su sensibilidad a este factor, en realidad subconscientemente para ellos funcionan como un bloqueador social, como una extensión de su escondite, siendo una expresión más de su miedo a mostrarse y una forma de satisfacer su necesidad compulsiva de evadir el contacto, en este caso contacto visual directo, con otros seres humanos.

A parte de los casos anteriormente descritos, también existen los de aquellas personas que presentan fotofobia no asociada a trastornos de personalidad, sino a factores físicos, que si no se les presta la debida atención y se toman las medidas correctivas oportunas, pueden acarrear consecuencias graves, como la pérdida definitiva de la visión, con todas las implicaciones psicosociales que esto tendría para el paciente, tales como elevados índices de depresión y ansiedad. Los pacientes que pierden la vista se sienten especialmente vulnerables ante la incapacidad de completar sus labores cotidianas, por este motivo, requieren un abordaje psicoterapéutico especial.

Medidas necesarias si se padece fotofobia

Las personas que sufren de fotofobia deben hacerse examinar el problema a fondo, para saber cuál es la causa inicial de este síntoma y además deben proteger sus ojos en todo momento con mecanismos tales como:

Uso de gafas

Por lo general se usan gafas con cristales oscuros convencionales, pero si se lo pueden permitir, es preferible tomar provecho de los avances de la ciencia y usar gafas con tecnología fotosensible, lo cual protege nuestros ojos de la radiación ultravioleta del sol.

Uso de lágrimas artificiales

Estas lágrimas artificiales son muy útiles para aquellos pacientes que sufren de sequedad en sus ojos a causa de la fotofobia.

Higiene intensiva

Prestar especial atención a la higiene de los párpados, ya que esta fobia rara  puede ocasionarse por un exceso de producción de grasa en la zona, que provoca una irritación ocular, y por lo consiguiente provoca la fotofobia.

Cirugía, como última opción

En caso de que la sensibilidad a la luz sea producida por una catarata u otro problema ocular, lo mejor es la intervención quirúrgica para realizar las correcciones pertinentes definitivas.

Conclusiones sobre el miedo a la luz

En algún momento todos sentimos cierta sensibilidad hacia la luz, o a los cambios repentinos de la intensidad de esta, sin embargo, si este síntoma se te presenta más a menudo de lo normal y viene acompañado con otros como enrojecimiento o dolor de ojos, es probable que esté asociada a una afección de mayor envergadura y es momento de consultar a un médico especialista, oftalmólogo, para no sufrir las consecuencias de este tipo de situaciones y que nos ponga solución.

Mantente atento en el cuidado de tu visión y ayúdanos a aclarar la de tus amigos con esta información compartiéndola en tus redes sociales.

2 respuestas a “FOTOFOBIA: MIEDO A LA LUZ”

  1. […] tendencia entre los pacientes y especialistas confundir la heliofobia y la fotofobia, pero no es así, la fotofobia es el miedo irracional a la luz solar. Es una enfermedad que está […]

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