DERMATOPATOFOBIA: MIEDO A LAS LESIONES EN LA PIEL

DERMATOPATOFOBIA. Ya hemos hablado de las fobias más raras, en un apartado de la home, que padece el ser humano y hemos aprendido que para el que no las sufre no es más que un tema que produce curiosidad y risa, sin embargo, es un problema que afecta a millones de personas, en sus diferentes manifestaciones, las fobias raras están perturbando a muchos en este momento. La Dermatopatofobia es una condición especial que provoca un temor a contraer enfermedades de la piel. La simple idea de tener en la dermis o epidermis algún tipo de escara o escozor puede provocar complicaciones severas en estos pacientes.

Miedo a las enfermedades de la piel

Origen de la Dermatopatofobia

La Dermatopatofobia (también se le conoce como dermatofobia o dermatosiofobia), surge en las personas como muchas otras fobias comunes. Todo comienza con un trauma de la infancia o por una impresión muy fuerte en una determinada etapa de la vida, que funda en la mente pequeños recuerdos negativos y sensaciones incómodas que se buscan sobremanera bloquear. Esto a su vez crea miedos y contradicciones en la persona que más adelante se convierten en fobias terribles que hacen que lo sujetos que las padecen reaccionen de maneras indebidas a cosas tan comunes como una quemadura, una costra de sangre producto de una caída o un hematoma.

La Dermatopatofobia no solo se puede presentar cuando la persona tiene una herida irresistible en su cuerpo, también al sufrir una persona cercana como un familiar o una amistad. Lo esencial de esta fobia es que la persona les tiene desprecio y aversión a heridas en la piel y todo tipo de marca sobre esta.

Dermatopatofobia y Tripofobia

Es común asociar a la Dermatopatofobia con la Tripofobia, una condición que hace que el paciente sienta desprecio y recelo por los patrones de agujeros consecutivos como los de un panal de abejas. Se tiende a confundir pues al realizar la búsqueda en la red, podemos encontrar cierta concatenación en la sección de imágenes en el buscador entre ambas fobias, sin embargo, la Dermatopatofobia abarca mucho más que la tripofobia pues la primera incluye todo tipo de lesiones, no exclusivamente aquellas que tienen un patrón de agujeros.

¿Cuales son los síntomas de la Dermatopatofobia?

Si bien es cierto que la mayoría de las fobias producen síntomas a los que se le pueden considerar “genéricos” como angustia, alteraciones en la presión arterial, incluso mareos, taquicardia y temblores, la dermatopatofobia puede generar conductas diferentes en la persona como cubrirse más de lo que es considerado normal para no tener contacto con el sol, el polvo, incluso el aire. Esta fobia trabaja en la mente para que las personas tengan precauciones que no son necesarias que pueden conducir a efectos negativos en la piel y el cuerpo en general, entre estos destacan:

  • Resequedad en la piel
  • Deshidratación
  • Laceraciones por calor
  • Quemaduras por sofocación
  • Hematomas

Dermatopatofobia: ¿A que le temen los que la sufren?

Estas son las principales situaciones, condiciones u objetos a las que un dermatopatofóbico le huye:

Temperaturas altas o bajas

El frío o el calor generan sensaciones de picazón o ardor en la persona activando sus nervios y las complicaciones que puedan desencadenarse por esta fobia.

Insectos

Una picadura del mas inofensivo bicho puede ser un verdadero caos. Por lo general, los insectos como mosquitos, dejan una protuberancia en la piel que provoca picazón.

Quemaduras

Así como las temperaturas ocasionan terribles reacciones, quemarse con algo puede producir que los tejidos ardan tanto que el paciente puede perder el sentido, aunque no sea una quemadura fuerte.

Piercings y tatuajes

Estudios han determinado que las personas con dermatopatofobia no conciben la idea de que una persona se perforen la piel para lucir una argolla o un dibujo con tinta en la piel. Les da grima ver un tatuaje o una perforación.

Agujas

Las agujas tienen su fobia reservada, pero son la enemiga de los dermatofóbicos por excelencia. Tener que pinchar con una para un examen médico o para suministrarle algún medicamento es una odisea.

Consecuencias a largo plazo

Todos los síntomas antes descritos conducen a la persona que sufre de esta enfermedad a un cuadro de frustración y desesperación realmente peligroso. Las consecuencias de un cuidado excesivo e indiscriminado de la lleva a que la persona sea una persona asocial, con una crítica errónea de lo que es en realidad el contacto físico con otras personas u objetos.

A esto se le tiene que sumar un constante proceso de degeneración de la piel por el uso de antibacteriales, jabones y soluciones que terminan actuando como un abrasivo para la piel si se usan excesivamente.

Como socializa una paciente con Dermatopatofobia

Las consecuencias de este miedo funcionan como patrones de comportamiento. Para que una dermatopatofóbico pueda socializar el entorno que lo rodea debe ser estrictamente controlado. Un sitio pulcro en el que no pueda comprometerse el estado de la piel, con una temperatura templada o de ambiente en la que efectos como la sudoración y el frío no comprometan la “frescura” del cuerpo. Al mismo tiempo las personas con las que interactúen deben demostrar más higiene de lo normal pues eso genera sensaciones de incomodidad por quien tiene miedo de que lo contagien con alguna enfermedad que tenga efectos en la piel.

Tratamiento contra la Dermatopatofobia

A pesar de que este mal es una enfermedad, es difícil atacar con algún ungüento o medicamento una anomalía que no está presente en el cuerpo. Si el miedo está en la mente, es ese el que se tiene que tratar de la génesis del problema, a través de métodos que muestren al origen de la enfermedad como algo común y que no represente un grave peligro como lo cree quien padece de este miedo irracional. Existen maneras de dirigir la mente del enfermo a un espacio donde comparta con sus temores y al mismo tiempo se pueda sentir seguro. Este proceso de inserción a la superación es optimizado si se cuenta con la colaboración de personas cercanas al paciente como familia, amigos o personas realmente interesadas en que la fobia merme.

Conclusión sobre el miedo a las lesiones en la piel

Existen terapias psicológicas con un método para curar fobias específicas, lo más recomendable es que si sientes que padeces de una fobia que ya es incontrolable y que no te permite llevar a cabo las actividades de la vida cotidiana o socializar adecuadamente, te acerques a un centro asistencial para ser ayudado por psicólogos especializados.

Comparte en las redes, tal vez tengas a un amigo con este tipo de afecciones y no lo sepa, lo mejor en estos casos es estar instruido para poder atacar la anomalía a tiempo antes de que un simple miedo se convierta en una terrible fobia que no te deje vivir.

Una respuesta a “DERMATOPATOFOBIA: MIEDO A LAS LESIONES EN LA PIEL”

  1. […] Dermatopatofobia: Fobia relacionada directamente con el sentido del tacto, ya que las personas que la padecen le temen a las lesiones en la piel. […]

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