CINOFOBIA: MIEDO A LOS PERROS

CINOFOBIA. Al perro siempre se le describe como “el mejor amigo del hombre” y en general despierta un sentimiento de ser un animal bueno, cariñoso, protector, noble, fiel y muy leal.

Pero este sentimiento no lo despierta en toda la gente, pues hay quien les tiene auténtico pánico, sin importar su tamaño o raza; y a este temor descontrolado se lo conoce como cinofobia o miedo a los perros.

A ver, que hay que hacer aquí una pequeña matización diferenciadora entre miedo y cinofobia.

Cinofobia: Miedo a los perros

Y es que hay quien tiene miedo a los perros grandes y puede tranquilamente estar en una habitación con un perro pequeño o entrar en una casa donde haya un perro grande pero que esté tranquilo en su sitio o en una habitación diferente… ¡Vamos! Que mientras que no se acerque a la persona en cuestión no habrá mayor temor.

El problema viene, que es justo a lo que nos referimos en este post, cuando este temor viene infundado hasta por el mero hecho de pensar que se tiene que cruzar en la misma acera con un perro, aunque éste sea pequeño, por ejemplo. Solo el hecho de pensar que podría llegar a suceder le produce verdadero pánico, ya no digamos si realmente sucede…

Eso son las fobias en general, miedos exagerados a algo (en este caso a los perros) que generan una sintomatología de la que te hablaremos un poquito más adelante para que así sepas diferenciar entre cinofobia o un simple temor.

Causas que provocan el miedo a los perros

Normalmente las fobias, y en este caso en concreto la fobia a los perros, pudieran deberse al hecho de haber sufrido algún tipo de incidente traumático durante la niñez o la adolescencia; y este miedo irracional según va madurando la persona va aumentando; hasta, como decimos, llegar a convertirse en cinofobia.

La causa incitadora de este trauma no tendría por qué llegar a ser una mordedura de un perro; hecho que sin dudarlo podría desembocar en una cinofobia una vez se es adulto.

Podría deberse al simple hecho de que los perros, sobre todo cuando son cachorros, son muy invasivos y se colocan a dos patas sobre el niño o adolescente lo chupan la cara, marcan en las manos, brazos o piernas (esto es cuando muerden sin llegar a apretar y no hacen daño), etc. y todo esto puede fácilmente llegar a asustar al niño.

Ya no digamos si la madre que está viendo la escena en lugar de restarle importancia y apartar al perro sin más o coger al niño, tiene cara de susto y/o preocupación, esto hará que el niño entienda que es una situación de peligro; y si la madre en cuestión se pone a gritar o a hablar de forma excitada y nerviosa, ni te contamos la sensación de miedo que está transmitiendo al niño.

Algo parecido podría suceder si alguno de los progenitores tiene pánico a los perros. No hace falta que el niño viva ninguna situación traumática, porque directamente ha aprendido que los perros son peligrosos con tan solo ver el comportamiento y reacciones de alguno de sus padres.

No hay que olvidar que los niños son imitadores de las personas mayores que les rodean y sus padres son sus mayores referentes.

Claro, que una cosa es que vean a sus padres comportarse de forma irracional y temerosa sin aparentemente peligro ante la mera presencia de una perro y otra muy distinta que vean cómo se están defendiendo del ataque de un perro.

Son situaciones muy distintas de las que aprenderá el menor y así actuará cuando sea mayor y se vea ante un contexto similar.

Síntomas de la cinofobia

Ya te hemos explicado qué es la cinofobia y cuáles podrían ser las causas que lo habrían generado. Por eso ahora te vamos a detallar cuáles son los síntomas que se tienen al padecer esta fobia.

¡Toma nota!

Como ya hemos comentado es un miedo irracional y sobretodo desproporcionado, que se manifiesta en comportamientos como los siguientes:

  • Cambiar nuestra rutina y dejar de ir a determinados lugares donde supongamos que puede haber perros.
    Aquí se daría el caso, por descontado, de que si tenemos amigos con perros NUNCA iríamos a su casa.
  • No entraremos a razones por más que nos digan que no hace nada el perro, incluso aun cuando veamos que está atado y que no puede llegar a alcanzarnos, no porque nos vaya a morder sino porque nos vaya incluso a rozar.
    El contacto con el animal puede producir muchísima ansiedad.
  • Tendremos un comportamiento descontrolado, llegando incluso a ser histérico.
  • Si fuésemos paseando por la calle cambiaríamos de acera o incluso desviaríamos nuestro camino yendo por otra calle para evitar llegar a cruzarnos con el perro.
  • Y a todo esto se le añade:
    • Ansiedad extrema y estrés
    • Taquicardias
    • Sudoraciones y mareos
    • Náuseas y debilidad

Si tienes varios de estos síntomas es muy probable que sufras de cinofobia. Pero tiene solución, no te preocupes.

Tratamiento y solución del miedo a los perros

Para saber cuál es el tratamiento que mejor se adapta a tu grado de cinofobia es aconsejable que te trate un profesional; ya que dependiendo de los síntomas que presentes así tendrás un nivel mayor o menor dentro de esta fobia, según el cual se aplicará alguno de los siguientes tratamientos:

Tratamiento de exposición gradual

Este tratamiento consiste en ir mostrando al perro poco a poco hasta conseguir que puedas estar junto a un perro sin que sientas ningún miedo.

Partiendo del grado de la fobia que tengas esta exposición podría comenzar por mostrar fotos, luego películas y poco a poco ir mostrando al animal hasta el punto que comentamos de llegar a ir teniendo contacto con el perro.

Algo que ayuda muchísimo en este tratamiento es aplicar técnicas de relajación, como el yoga.

Terapia cognitiva conductual

Aquí será el profesional el que haga comprender la diferencia entre lo que es posible y lo que es probable.

A ver, hay que partir de que este miedo es totalmente irracional, de ahí la ayuda del terapeuta, que hará entender que esos miedos son infundados, junto con la aplicación de técnicas de relajación. Todo ello con el objetivo de afrontar de mejor manera el miedo y la ansiedad que provoca estar cerca de un perro.

Tratamiento con ayuda de la “realidad virtual”

Es la manera ideal para exponer al paciente a un perro teniendo todo bajo control.

Y es que la realidad virtual no es más que una película en la que te “sumergen” y donde el profesional tendrá bajo control el comportamiento del perro y por ende la situación a la que enfrentará al paciente.

Aunque como es lógico la ficción nunca superará a la realidad, de ahí que una vez superada esta etapa tendrá que pasar por verse “cara a cara” ante un perro.

Tratamiento farmacológico

Hay que decir que no hay un tratamiento farmacológico específico para las fobias; y de hecho muchos especialistas no son partidarios de su utilización. Pero hay que reconocer que en determinados grados de cinofobia podrían plantear el uso de ansiolíticos que ayudasen a mitigar el grado de fobia de manera que ayuden a implementar el tratamiento de exposición gradual.

Lógicamente este tipo de medicamento será retirado de manera gradual a la vez que se va avanzando en el tratamiento de exposición gradual de forma positiva.

En cualquier caso deberá de ser el especialista el que te diga cómo lo tienes que hacer.

Y hasta aquí llegó nuestra explicación sobre qué es y cómo tratar la cinofobia, de manera que puedas disfrutar de la compañía de “los mejores amigos del hombre”: los perros. Bueno… o que al menos puedas pasar al lado de ellos sin mayor problema y por supuesto sin miedo.