FILOFOBIA: MIEDO AL AMOR

FILOFOBIA. Hagamos un ejercicio mental: una pareja de jóvenes solteros, se conocen, comparten una cita y se gustan. Al parecer todo marcha bien para ambos, al tercer o cuarto encuentro, la chica invita al joven a su apartamento, donde lo sorprende con una deliciosa cena que termina en la cama. Ambos se sienten muy cómodos, en compañía del otro, por lo que este amorío solo puede mejorar y avanzar.

Si, aparentemente la relación prospera y se consolida, pero repentinamente, algo pasa en la mente del muchacho, que le provoca una necesidad compulsiva e inexplicable, de huir de aquel amorío que tanto disfruta, pero que es incapaz de mantener. Nuestro sujeto de ejemplo, no es un degenerado, solo padece filofobia, una condición que explicaré con mayores detalles a continuación.Miedo a enamorarse

¿Qué es la Filofobia?

La filofobia es el temor a comprometerse en un vínculo amoroso, popularmente conocida como miedo al amor. Todo nexo afectivo reclama de ambos participantes, cierta entrega de tiempo, sentimientos y compromiso, el individuo filofóbico está psicológicamente incapacitado para involucrarse, en ese nivel de intimidad no sexual.

No debe ser confundida con otras fobias como la genofobia (miedo al sexo), la androfobia (miedo a los hombres), ginefobia (miedo a las mujeres), afenfosfobia (temor a ser tocado, especialmente por individuos del sexo opuesto) o la agrafobia (miedo a ser atacado sexualmente). Ya que aunque son fobias que pueden estar relacionadas, cada una representa una patología distinta y deben ser comprendidas individualmente.

Aunque en muchos casos el origen de la esta enfermedad, puede guardar nexo con alguna de las formas de ansiedad mencionadas en el párrafo anterior, estamos hablando de una condición psicótica, con un cuadro particular de síntomas, características y posibles tratamientos.

No se debe confundir con el nerviosismo típico que sentimos cuando estamos conociendo a un nuevo potencial amante, con esta condición psicológica que estoy describiendo. Dicho en otras palabras, no se considera filofobia sentir “maripositas en el estómago”, dado que este trastorno representa un cuadro intenso de ansiedad muy desagradable, que te incapacita para avanzar en cualquier noviazgo y puede confinarte a una vida de soledad que pudieras no desear, pero que eres incapaz de evitar.

Relación con otras fobias

A pesar de que existe una clara distinción entre las distintas fobias específicas, hay ocasiones en donde se pueden dar en conjunto, es decir, existen personas que además de sentir miedo al compromiso, también se caracterizan por padecer de un temor exagerado al momento de protagonizar una relación sexual, tal como los pacientes que sufren de genofobia. Este fenómeno no ocurre siempre, pero es importante tenerlo en cuenta cuando los síntomas de ambas patologías se manifiestan juntos.

Por otra parte el hecho de sentir la necesidad de defenderse o de escapar de la posibilidad de enamorarse, no es sinónimo de que la persona padezca filofobia o que no ha de ser capaz de tener sexo, eso es otro tema, no siempre el coito se realiza en el contexto de un vínculo afectivo.

De hecho la mayoría de los pacientes filofóbicos que he tratado, suelen ser muy promiscuos, tanto hombres como mujeres, dado que son incapaces de comprometerse con una sola persona, cambian de pareja sexual con mucha frecuencia.

También existe otra cara de la moneda y es cuando la filofobia se origina como una consecuencia de la agrafobia (miedo a ser atacado sexualmente). Cuando se padece de este miedo y no se atiende oportunamente, se puede agravar, desencadenando  otras condiciones psicóticas como la filofobia.

Un caso histórico de Filofobia

La poderosa Reina Isabel I, conocida por la historia como la “Reina Virgen”, rigió los destinos de Inglaterra e Irlanda durante 44 años, a mediados del siglo XVI.

Esta monarca basó gran parte de su poder en los mitos sobre su virginidad, que se fundaron en todo el reino. Usó a su antojo esta percepción que tenían de ella como una poderosa arma de seducción para hacer alianzas, alcanzar sus fines políticos y económicos, y consolidar su poder. A pesar de ser cortejada por los caballeros más nobles del mundo, de coquetear con todos, y tener breves amoríos con algunos, nunca se comprometió con nadie, y oficialmente murió siendo virgen.

Esta no fue una decisión fácil, para la reina, ya que siendo una mujer, con una posición política tan encumbrada en la sociedad y en la época en que vivió, era presionada por los otros poderes del reino a contraer nupcias. Continuamente el parlamento le exhorta a comprometerse y hasta le presentaba posibles candidatos para que la “ayudaran a gobernar”. Sin embargo la Reina Isabel I, siempre eludió tal coyuntura, hasta el día de su muerte.

Es conocido que este comportamiento, de la Reina Isabel I de Inglaterra, no era una simple particularidad o capricho, sino que estaba sustentado en el terror que ella sentía por el hecho de enamorarse, posición social y humana que ella describía como un signo de debilidad, sobretodo en la mujer, que debía entrega y sumisión a la voluntad del hombre. Este miedo de la reina a comprometerse, se originó desde su infancia, cuando con la edad de solo tres años, fue testigo de la ejecución de su madre la Reina Anne Boleyn, acusada de adulterio e incesto, por haberse enamorado de un primo.

En general hoy en día, la filofobia es más común en las mujeres que en los hombres.

Posibles causas de la Filofobia

Al igual que con otras fobias, psiquiatras y psicólogos no tenemos un consenso absoluto sobre los desencadenantes es este caso. Sin embargo acá dejo una serie de ejemplos que habitualmente, se presentan en mi consulta:

  1. Divorcio de los padres, durante la niñez.
  2. Haber vivido violencia doméstica.
  3. Ser parte de una religión o cultura donde se prohíbe el amor consensuado.
  4. Recuerdos de relaciones traumáticas.
  5. Cuando eres adolescente y tu primera pareja (noviazgo), te es infiel, es una experiencia que puede marcar a algunas personas el resto de sus vidas.
  6. Miedo al rechazo.
  7. Baja autoestima.

Síntomas de Filofobia

Entre las señales más comunes, en el comportamiento de una persona, que me indican como terapeuta que padece filofobia, tenemos los siguientes:

  1. Ansiedad extrema y nerviosismo de enamorarse.
  2. Necesidad obsesiva compulsiva, de evitar expresar sus sentimientos.
  3. Tendencia a evitar asistir a lugares, frecuentados por parejas como parques y cines.
  4. Negarse siquiera hablar de la posibilidad de contraer matrimonio, y eludir las invitaciones a asistir a bodas aun de sus mejores amigos.
  5. Aislamiento del mundo externo debido al miedo de enamorarse.

Además también se pueden presentar manifestaciones fisiológicas tales como: aceleración del ritmo cardíaco, sudoración, temblores, entumecimiento, dificultad para respirar, náuseas e incluso desmayos, cuando se enfrenta con cualquier situación asociada con el amor y el romance.

¿Cuándo visitar a un profesional de la salud mental?

Si los síntomas anteriores, se han mantenido en tu vida durante un tiempo prolongado (más de seis meses), interfiriendo en tu felicidad y bienestar, evitando que logres tener una pareja estable, es hora de visitar a un terapeuta, ya que tenemos para ti, herramientas, técnicas y tratamientos que pueden conducirte hacia la solución de tu padecimiento.

Lo que sabemos con certeza, es que podemos asumir los fracasos de diferentes formas, tienes la opción de aprender y salir adelante con más fortaleza, como también pudiéramos reaccionar quedándonos atrapados en una condición psicológica,  que eventualmente nos puede mantener insatisfechos y aislados de otras personas, para estos casos puedo proveerte el apoyo que requieres, para ayudarte a seguir adelante.

Afortunadamente, contamos con tratamientos que han resultado ser muy efectivos, en los pacientes que he tratado con filofobia. El asesoramiento, la terapia cognitivo-conductual y la relajación, han demostrado ser tratamientos eficaces contra esta fobia.

Es tiempo de vivir tu vida a plenitud, no permitas que ninguna fobia, te limite para alcanzar, la intimidad que deseas y mereces para tu vida. Si la situación se te ha salido de las manos, no esperes más, busca ayuda profesional, que con gusto te apoyaremos, para afrontar y vencer, todo lo que te aleja de tener una salud mental óptima.

Igualmente te agradecemos, que te compartas este artículo en tus redes sociales, para que también sea del provecho, de otras personas que pudieran necesitar superar la filofobia para alcanzar la felicidad, que anhelan en sus vidas.

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