ANTROPOFOBIA: MIEDO A LAS RELACIONES INTERPROFESIONALES

ANTROPOFOBIA.  Conocida como el miedo a la gente, es una fobia comúnmente mal entendida y mal interpretada, a menudo la asemejan con el Trastorno de Ansiedad Social, o simplemente fobia social, pero, no es precisamente el mismo miedo. Dependiendo de la gravedad, la antropofobia puede causar una reacción fóbica incluso cuando se está en compañía de una sola persona. En casos extremos, los pacientes que padecen de antropofobia pueden aislarse por completo, comunicándose con los demás sólo a través de cartas o medios electrónicos tales como el correo electrónico, mensajes de texto, WhatsApp o en una red social.

Hace tiempo asistí a una conferencia sobre patologías relacionadas a esta fobia y aprendí que la persona antropofóbica, incluso, puede llegar a manifestar miedo hacia sus amigos y parientes cercanos y percibirlos como amenazas al igual como si fueran unos extraños. Generalmente, la persona con el miedo extremo a la gente comprende que su miedo es ilógico. A pesar de esto, dejan que la fobia afecte a su vida cotidiana, sus estudios académicos o su ocupación laboral, ya que tratan de organizar estas actividades para que haya una mínima interacción con otros.Antropofobia: Miedo a las relaciones sociales

Relación de la antropofobia con otras fobias

Muchos relacionan la Fobia Social, mejor conocida como trastorno de ansiedad social, con la antropofobia, ambas fobias tienen elementos comunes como sus síntomas, el tratamiento y las causas que pueden originar. Otro de los aspectos que la relacionan es el efecto que tienen en las relaciones sociales de los que la padecen, sobretodo, en el aislamiento que termina realizando la persona al no enfrentar sus miedos.

Dentro de mis años de estudio, me concentré un tiempo en ver como estas fobias atacan a un importante número de pacientes, siendo la antrofobia la que más sobresale. Si bien es cierto que ambas fobias mantienen similitudes, no son el mismo tipo de fobia y la antropofobia no deriva de la fobia social, ya que ésta pertenece al grupo de las fobias relacionadas a los prejuicios.

Diferencias entre la fobia social con la antrofobia

En mi biblioteca tengo unos cuantos libros que hablan sobre estos tipos de fobia, la fobia social es un diagnóstico que abarca una amplia gama de miedos de la sociedad, es decir, algunas personas temen a ciertas situaciones de la sociedad específicas. Por ejemplo, hablar en público, charlas informales o en reuniones, asistir a fiestas, mantener una conversación, beber o comer en público, etc. No obstante, en estas fobias sociales el origen del miedo está relacionada con una situación social en particular, más que todo se vincula con la timidez.

De igual forma, el miedo de la antrofobia es, literalmente, de otras personas y relacionarse con ellas, independientemente de la situación en que se encuentren. Los familiares que son conocidos por ser amables o amorosos se perciben como el mismo nivel de amenaza como extraños en un autobús lleno de gente.

Mientras que aquellos con fobia social en general se sienten un poco menos temerosos en situaciones que los hacen estar en el anonimato, los que tienen antropofobia pueden igualmente sentir su miedo sí están encima de un escenario o en la última fila de un teatro lleno. Las diferencias son sutiles y el diagnóstico adecuado puede ser complicado si no se identifica correctamente la fobia, por lo tanto,es importante buscar ayuda profesional con el miedo que involucre a terceros y afecte las relaciones de cualquier tipo.

¿Por qué se sufre antrofobia?

Como todas las fobias, las experiencias traumáticas o impactantes que la persona vivió pueden aumentar el riesgo de desarrollar antropofobia. Algunos pacientes antropofóbicos que he tratado, han sido víctimas de crímenes violentos o han sufrido un acoso psicológico o emocional en el pasado, además, la intimidación y el bullying en la infancia pueden provocar que se desconfíe de otras personas generando así este temor hacia ellas.

Otras causas que la originan

Diversas condiciones neurológicas o mentales también pueden aumentar el riesgo de que una persona pueda padecer esta fobia. Por ejemplo, aquellos con autismo a menudo expresan una fuerte preferencia por estar solos, si no se trata con un delicado equilibrio de la soledad y el entrenamiento en habilidades sociales, se pudiera terminar desarrollando un miedo al contacto con las personas, así como a las relaciones.

Los que sufren trastornos que causan paranoia, tales como esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo o trastorno bipolar, también pueden estar en mayor riesgo de desarrollar esta fobia. Para muchas personas, sin embargo, no hay una causa clara que la haya originado, en otras palabras, la antropofobia puede desarrollarse en cualquier momento. Afortunadamente, las causas que hayan dado a padecer esta fobia no influyen en los tratamientos para lograr superarla y olvidarla.

Síntomas para identificar que se sufre de antropofobia

Las personas que padecen este temor pueden presentar síntomas similares a los de cualquier otra fobia. Al encontrarse cerca de otros, se puede comenzar a sudar y temblar, es posible que ocurra una ruborización en su rostro y empieza a tener dificultad para respirar con tranquilidad. El paciente puede sentir como su pulso se acelera, en algunas ocasiones será incapaz de hablar, o incluso, se le dificultará formular pensamientos y palabras coherentes.

Algunas pacientes que acudieron a mi consultorio presentado antropofobia, me manifestaron lo habitual que era para ellos experimentar una fuerte sensación de huida, en el que sentían una imperiosa necesidad de escapar del lugar. La antrofobia a menudo genera ansiedad anticipada, es decir, me comentaban que en los días previos a un encuentro con los demás, es posible que tenga problemas para dormir. Si usted querido lector padece de antropofobia, tal vez pueda sentir malestar físico, tales como problemas de estómago o dolores de cabeza, cuando piensa en el próximo evento que tenga como resultado su interacción con demás personas, usted se puede ver tentado a cancelar o simplemente no aparecer.

¡Sufro de antropofobia! ¿Qué puedo hacer?

Lo primero que debes hacer es siempre consultar a un especialista en el área de la salud mental en el momento en que sospeches que la padeces. No te preocupes, la antropofobia responde bien a una variedad de diferentes métodos de tratamiento indoloros y de fácil ejecución. Cuando se detecta en una etapa más temprana, el tratamiento puede implicar sólo un par de sesiones de terapias breves durante el cual se aprende a reemplazar los pensamientos de miedo por diferentes más positivos.

Sí la antropofobia es más complicada la terapia podría tomar más tiempo. En las peores ocasiones, la persona le puede llegar a tener miedo al mismo terapeuta, es posible que se tenga que utilizar varias sesiones de aprendizaje para que el paciente aprenda a compartir el espacio con el terapeuta antes de que pueda progresar. Sin embargo, con persistencia y trabajo duro es posible superar incluso el temor más extremo que puede presentar una persona.

¿Los medicamentos pueden ser efectivos?

La alta intensidad de la ansiedad a menudo puede hacer que los que buscan alivio mediante el uso de medicamentos caigan en la automedicación. En los casos graves se utilizan sedantes para sofocar los síntomas de ansiedad en la medida que sea necesario. Sin embargo, en el estado de pánico que pueden sentir, algunos pacientes pueden tomar más de lo recomendado. Otros recurren al alcohol en un intento desesperado para relajarse antes de entrar en una situación que les causa ansiedad, algo sumamente preocupante y no recomendable, lo mejor es acudir a un profesional antes de sucumbir a las bebidas alcohólicas.

Consecuencias al no tratarse la antropofobia

Algo sumamente importante de saber es que esta fobia puede empeorar con el tiempo. Lo que comienza como un miedo relativamente menor de estar rodeado de extraños podría transformarse a incluir un grupo de personas, incluso amigos con una relación cercana, y con el tiempo podría empezar a evitar encuentros uno a uno. Algunas personas se encuentran en situaciones tan graves que abandonan el trabajo o la escuela para evitar cualquier comunicación o contacto con cualquier otro individuo.

El miedo a la sociedad, así como no tener ninguna comunicación o interactuar con personas, interfiere con una de las necesidades humanas más básicas, la necesidad de contacto social, por lo que valdrá la pena el esfuerzo tratar correctamente la antropofobia. Por ello, te agradecería que compartieras este artículo en tus redes sociales para divulgar mejor la información y ayudar a los que posiblemente la padezcan.